La Asociación de la Producción Agraria Ecológica de Mallorca (Apaema) reconoce avances en el proyecto de la nueva ley agraria, pero exige mayor protección del suelo y apoyo para las explotaciones ecológicas de la isla.
Para proteger el campo Apaema ve necesario que sus tierras sigan siendo cultivables y sus explotaciones puedan mantenerse de forma estable. La Asociación de la Producción Agraria Ecológica de Mallorca lo tiene clarporo este reto en el debate sobre la nueva ley agraria de Baleares: reconoce mejoras, aunque las considera totalmente insuficientes, reclaman garantías esenciales.
Comprender sus reivindicaciones permite valorar cómo puede influir la futura norma en quienes producen alimentos ecológicos, de proximidad y conservan el territorio mallorquín. Está en juego la conexión entre rentabilidad de las explotaciones, apoyo sin ambages a la agricultura ecológica y reconocimiento del trabajo ambiental de los agricultores.
Este articulo analiza los avances que Apaema valora y las demandas por insuficientes de la nueva ley agraria que mantiene para la tramitación parlamentaria. A través de esa comparación, determina dónde sitúa la Asociación de la Producción Agraria Ecológica de Mallorca las prioridades para que las mejoras previstas se traduzcan en una protección duradera del campo de Mallorca.
Producción Agraria Ecológica de Mallorca ‘expectante’ ante la nueva ley agraria
La Asociación de la Producción Agraria Ecológica de Mallorca (Apaema) ha reclamado este sábado más garantias para la producción ecológica en la Ley Agraria que está en tramitación, mejoras en la protección del suelo agrario y la remuneración de los servicios ambientales que ejerce la ‘pagesia’.
En relación con la protección del suelo rústico, Apaema considera que la Ley Agraria del Govern mejora la situación actual aunque queda por debajo de las demandas de la entidad.
El proyecto exige que determinadas nuevas viviendas tengan una contrapartida agraria durante al menos 15 años, cómo mantener tierras en producción o ponerlas a disposición de payeses, pero Apaema pide en un comuniado garantizar que cualquier pérdida de tierra agraria se compense poniendo en cultivo una superficie equivalente.
La entidad reconoce que el proyecto de ley agraria aprobado por el Consell de Govern el pasado 25 de septiembre recoge varias de sus demandas, insuficintes a todas luces, pero considera necesarias «garantías más claras para que la mejora de la rentabilidad de las explotaciones vaya acompañada de una protección efectiva del suelo agrario y de un apoyo decidido a la producción ecológica».
Apaema reivindica un reconocimiento del carácter estratégico específico de la producción ecológica, que se exija que el producto adquirido como ecológico en la compra pública de lo ecológico sea a la vez local, y que se garantice expresamente la exclusividad del Consejo Balear de la Producción Agraria Ecológica en el control de la producción ecológica.
Explotaciones rentables en Baleares
La asociación defiende que el objetivo de lograr que las explotaciones sean rentables «debe fundamentarse en la producción de alimentos, la transformación y comercialización de los productos y el reconocimiento de los servicios ambientales que presta la ‘pagesia‘», por lo que reclama un límite a los ingresos de las actividades complementarias y que no superen el 30 % de los ingresos o de la renta total.
Apaema aprecia avances para las pequeñas explotaciones como la limitación de un máximo de 6 plazas de agroestancia por explotación, en lugar de las 10 previstas inicialmente; la mención expresa a los obradores colectivos para pequeñas explotaciones mallorquinas y el mandato de promover medidas de flexibilización higiénico-sanitaria para las elaboraciones a pequeña escala, siempre con garantías de salud pública, así como la cautela y limitación de los cultivos transgénicos.
La entidad valora las previsiones sobre el uso, intercambio y venta de semillas propias de variedades locales, así como el fomento de las rotaciones, las cubiertas vegetales, la protección de los polinizadores y la fertilidad del suelo.
En materia energética, el texto de la nueva ley agraria limita la ocupación de las instalaciones de autoconsumo suelo a media hectárea y al 5 % de la base territorial de cada explotación.
Estas medidas «pueden ayudar de forma efectiva a reducir costes, diversificar la producción y dar mayor valor a los alimentos elaborados en las fincas», pero Apaema advierte de que algunas requerirán desarrollo posterior para que se traduzcan en facilidades efectivas para los productores.
Otra demanda que queda fuera es la reserva del 50 % de la recaudación anual del Impuesto de Turismo Sostenible para remunerar los servicios ambientales de los payeses. Apaema recalca en que conservar el suelo, el paisaje y la biodiversidad «debe tener un retorno económico estable para las explotaciones que asumen este trabajo«.
Apaema pide que la tramitación parlamentaria incorpore las garantías que plantea para asegurar que el sector agrario sea viable, una producción ecológica con apoyo efectivo y una protección duradera de la tierra agraria.

