Impuesto a los parques solares: UNEF rechaza el plan de Castilla y León de hasta 2.000 euros por hectárea

Impuesto a los parques solares: UNEF rechaza el plan de Castilla y León de hasta 2.000 euros por hectárea

El impuesto a los parques solares prevé la aplicación de cuotas de entre 600 y 2000 euros por hectárea. UNEF cuestiona que se grave la superficie ocupada en lugar de la cantidad de electricidad generada.

La fiscalidad sobre la energía solar tiene un nuevo frente abierto en la comunidad autónoma de Castilla y León. UNEF rechaza el impuesto a los parques solares que la Junta prevé imponer a las instalaciones de fotovoltaica que venden electricidad a la red y cuyas cuotas oscilarían entre los 600 y los 2000 euros por hectárea.

La asociación entiende que ampliar el Impuesto sobre la Afección Medioambiental lo único que hace es penalizar la inversión y ralentizar el desarrollo local. Su principal objeción es que este es un impuesto a los parques solares que depende del terreno ocupado, y no tiene en cuenta las diferencias de producción entre los emplazamientos.

El debate sobre el impuesto a los parques solares también alcanza al autoconsumo compartido y a la integración ambiental. UNEF sostiene que el diseño previsto por este gravamen perjudica a muchos proyectos que son compatibles con actividades agrarias y, por tanto, limita infinidad de oportunidades para las empresas y los consumidores.

Impuesto a los parques solares: puro afán recaudatorio de Castilla y León

“Es un impuesto absolutamente recaudatorio e injustificado que penaliza una actividad que genera desarrollo socioeconómico local y ofrece competitividad a todos los consumidores, particulares e industrias”, ha comentado José Donoso, director general de UNEF.

Según el último estudio de UNEF, por cada euro que la sociedad española invierte en energía fotovoltaica, obtiene un ahorro de ocho euros en el precio de la electricidad. La energía solar ha ahorrado más de 17.000 millones de euros a los consumidores españoles en solo 18 meses.

Los parques fotovoltaicos contribuyen ya significativamente con impuestos, no solo a nivel estatal (IAE, IVPEE, IEE), sino también a nivel municipal, con impuestos como el ICIO, IAE o el IBIBICES. Los ayuntamientos que albergan parques solares perciben un ingreso anual de en torno a 10 mil euros por MW instalado, convirtiéndose en una palanca de extraordinaria importancia para su crecimiento y aumento de oportunidades. Este impuesto a los parques solares es injusto y arbitrario.

“Detrás de este impuesto injustificado anunciado por la Junta de Castilla y León, hay una supuesta compensación ambiental. Pero esto no es así”, destacan desde UNEF. “Por un lado, todos los proyectos han recibido un informe ambiental positivo por parte de la Junta de Castilla y León. Por otro lado, esa recaudación debería, en todo caso, ir a esos territorios que los albergan. Sin embargo, solo está prevista para engrosar los presupuestos generales de Castilla y León. Además, penaliza especialmente a los proyectos con una integración mayor en el territorio”.

Un impuesto completamente injusto

Desde UNEF señalan que se trata de un impuesto injusto, también al definirse su pago en función de las hectáreas ocupadas y no de la generación. “Esto no tiene en cuenta las diferencias de producción entre el norte de la comunidad y el sur, penalizando de forma mucho más significativa a las inversiones del norte. Además, también penaliza precisamente a los proyectos que han hecho las cosas mejor, buscando la mayor integración posible en el medio, mejorando la biodiversidad del terreno y generando toda una actividad económica agrícola en torno al pastoreo, el cultivo o la apicultura”.

También se penaliza a los consumidores de la región, ya que los límites de la exención no tienen en consideración todas las posibilidades de autoconsumo compartido que se permiten gracias al RDL 7/2026, lo que supone que las empresas e industrias locales no puedan aprovechar esta oportunidad para ser más competitivas.

“Este es un impuesto al futuro. A las oportunidades de desarrollo económico y a la competitividad de las empresas y ciudadanos españoles que se benefician, gracias a la energía solar, de una tecnología limpia, económica y autóctona que fija población, atrae industria a nuestro país y da competitividad a nuestras empresas”, concluye Donoso refiriéndose al impuesto a los parques solares.

Debate fiscal y expansión

El debate fiscal coincide con una expansión significativa de esta tecnología en la comunidad. Según Red Eléctrica, Castilla y León ha incorporado 2.542 MW de potencia solar fotovoltaica durante 2025.

A día de hoy, la fotovoltaica, incluyendo el autoconsumo, representa el 31,1% de la potencia instalada a nivel regional y aporta el 17,5% de la generación eléctrica. Estas cifras permiten valorar el peso que tiene el sector sobre el que se está planteando ampliar el impuesto a los parques solares.

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