El avance de las renovables vuelve a abrir una pregunta incómoda en Alicante. ¿Dónde deben instalarse las grandes plantas solares cuando compiten con suelo agrario en plena producción? El caso se ha encendido en el Vinalopó, donde Chopo Desarrollos España S.L. tramita dos plantas fotovoltaicas llamadas «La Balsa» y «La Cascada», con 115,4 MW de potencia conjunta y unas 339 hectáreas valladas en Novelda y Aspe, además de infraestructuras de evacuación hacia Monforte del Cid y Agost.
La conclusión principal, por ahora, no es que la energía solar esté en duda. Lo que se discute es dónde se coloca y a qué coste para el territorio. LA UNIÓ Llauradora, agricultores afectados y el Ayuntamiento de Novelda anuncian alegaciones por el impacto sobre una zona clave para la uva de mesa embolsada. Y eso cambia el foco del debate.
Qué se quiere construir
Los dos proyectos aparecen en información pública junto con su estudio de impacto ambiental y la solicitud de autorización administrativa previa. «La Balsa» tendría 51 MW de potencia instalada, 85.566 módulos fotovoltaicos y ocuparía 152,76 hectáreas valladas en Novelda. «La Cascada» alcanzaría 64,4 MW, con 104.650 módulos y 186,57 hectáreas entre Novelda y Aspe.
No hablamos solo de placas solares. El proyecto incluye una subestación elevadora común y una línea aéreo-subterránea de 220 kV de 24,2 kilómetros hasta la SET Colectora Agost. Sumando las partidas oficiales de las plantas, la subestación y la línea, el presupuesto supera los 56 millones de euros. Es una obra grande. Y se notaría.
Por qué hay rechazo
El rechazo agrario se centra en una idea muy sencilla. Los agricultores consideran que el suelo afectado no es un terreno vacío, sino tierra fértil, regada, trabajada y vinculada a una economía local que depende de la uva de mesa. En la práctica, no se trataría solo de perder parcelas, sino de romper una cadena que incluye riego, almacenes, comercialización y empleo de temporada.
LA UNIÓ recuerda que muchas explotaciones han invertido durante años en balsas de riego, modernización hidráulica y sistemas de riego localizado. Su responsable del sector de uva de mesa, Enrique Sánchez, lo resume con una frase clara. «No tiene sentido destruir terrenos agrícolas productivos, que generan empleo, riqueza y actividad económica en el medio rural».
La uva no es un cultivo cualquiera
La Uva de Mesa Embolsada del Vinalopó no es una uva más. Su Denominación de Origen Protegida ampara parcelas inscritas en Agost, Aspe, Hondón de los Frailes, Hondón de las Nieves, Monforte del Cid, Novelda y La Romana. Además, el pliego de condiciones exige que las uvas procedan de parcelas registradas y que el envasado se haga en almacenes inscritos.
El embolsado también marca la diferencia. Cada racimo se protege con una bolsa de papel antes del envero y debe permanecer cubierto al menos 60 días. Esa técnica protege frente a insectos, aves y pequeños accidentes meteorológicos, mejora la coloración y retrasa la maduración. Quien haya visto un parral del Vinalopó sabe que no es solo agricultura. Es paisaje.
El dilema de las renovables
España necesita más energía limpia. Nadie que mire la factura de la luz o ese calor pegajoso de los veranos recientes lo discute demasiado. Pero una transición energética bien hecha no puede mirar el mapa como si todos los suelos fueran iguales. Un tejado industrial, una cubierta pública o una zona degradada no tienen el mismo valor agrario que una parcela de regadío en producción.
Por eso LA UNIÓ pide priorizar el autoconsumo, las cubiertas de edificios, los polígonos industriales, las infraestructuras públicas y los espacios ya transformados. En el fondo, lo que plantea es ordenar mejor el despliegue solar para que la energía renovable no termine enfrentada a la agricultura local. La energía limpia debe reducir impactos, no trasladarlos de sitio.
Qué puede pasar ahora
El proyecto todavía no está aprobado. El Boletín Oficial del Estado abrió un plazo de 30 días hábiles para examinar la documentación y presentar alegaciones ante la Dependencia del Área de Industria y Energía de la Subdelegación del Gobierno en Alicante. Después deberán seguir los trámites ambientales y administrativos correspondientes.
El Ayuntamiento de Novelda ya ha avanzado que presentará alegaciones. Según el consistorio, el informe técnico municipal es «contundente y rotundamente desfavorable» por motivos como la incompatibilidad urbanística, la afección a suelo protegido, la posible saturación del término municipal, el impacto visual y la destrucción del sector agrícola. No es poca cosa.
La lección del Vinalopó
El caso del Vinalopó deja una lección que va más allá de Alicante. Las renovables son necesarias, pero necesitan territorio, consenso y planificación fina. Si se instalan sin tener en cuenta los cultivos estratégicos, el paisaje y la economía rural, pueden generar una oposición social que retrase precisamente la transición que dicen impulsar.
La pregunta de fondo queda sobre la mesa. ¿Puede una transición verde llamarse así si arrincona a quienes cuidan la tierra? En el Vinalopó, los agricultores no piden frenar la energía solar. Piden que no se haga a costa de un cultivo con nombre propio, historia y empleo.
El anuncio oficial del procedimiento de información pública de «La Balsa» y «La Cascada» ha sido publicado en el Boletín Oficial del Estado (BOE).
