Gremio frutícola propone que privados financien proyectos de agua ante sequía

En medio de altas expectativas de exportación hacia nuevos mercados, desde Acades señalan que la agricultura deberá invertir en infraestructura hídrica de fuentes no convencionales para superar esta crisis.

Pese a los pronósticos de intensas lluvias en el país asociadas al fenómeno de El Niño, la escasez hídrica se mantiene como una de las principales preocupaciones del mundo agrícola.

En el sector ahora plantean salir a financiar obras de infraestructura hídrica. El ministro de Agricultura, Jaime Campos, señaló a inicios de junio a “El Mercurio” que está avanzando en un plan de desarrollo de iniciativas bajo el modelo de concesiones, considerando proyectos de embalses, desaladoras, entre otras alternativas.

Iván Marambio, presidente del gremio Frutas de Chile, señaló en el seminario “¿Cómo viene la temporada 2026-2027?” que para aprovechar el potencial exportador frutícola del país e ingresar hacia nuevos mercados se debe tener agua asegurada. Afirmó que para los actores del rubro “llegó el momento de romper el chanchito” y deberán pagar por el uso de agua. “Estamos de acuerdo en que la mejor alternativa debe ser concesionada y estamos pensando en que se deba pagar por los 8 m3 de agua que, en promedio, una hectárea frutícola necesita”, dijo.

Consultado al respecto, el dirigente gremial indicó a este medio que si el mundo privado y el Gobierno buscan generar mayor crecimiento en el país “debemos financiar el agua, al menos, en lo que significa su operación anual o con su operación por temporada”.

Marambio aseveró: “Hemos visto los números de cuánto exportamos a India, al Sudeste Asiático y África y, si queremos suministrar esos mercados y ganar la carrera que tenemos con otros países que están compitiendo, tenemos que tener fruta de calidad y para tener fruta de calidad necesitamos agua”. Estima que si en el país se plantan 100.000 hectáreas de especies frutales, el impacto económico para Chile sería de US$ 8.000 millones anuales “por tener esas hectáreas por siempre regadas, con lo que se crearían unos 160.000 puestos de trabajo nuevos”.

Ver también:  Impulsan programa gratuito de educación socioambiental en Chile Chico

Alternativas posibles

Frutas de Chile y la Asociación Chilena de Desalación y Reúso (Acades) alcanzaron un acuerdo de “cooperación” orientado a enfrentar la crisis hídrica, mediante la “búsqueda de fuentes alternativas de agua para el desarrollo sostenible de la actividad agrícola nacional”. Proponen “fomentar el uso eficiente del agua, explorando de manera conjunta el potencial de la desalinización de agua de mar, así como el reúso de aguas servidas tratadas”.

Según datos de Acades, un 72,29%-73% del consumo de agua continental en Chile está ligado al sector agrícola.

En el gremio exportador de frutas observan en la industria minería un ejemplo. Rafael Palacios, vicepresidente ejecutivo de Acades, señaló que “para superar la crisis hídrica la agricultura no puede sino seguir el camino de la minería e invertir en infraestructura hídrica de fuentes no convencionales, como las aguas residuales y el agua de mar”.

Palacios indicó que el sector agrícola tendrá que explorar “alternativas que permitan financiar los costos de operación del tratamiento y transporte, a través de una demanda estacional y atomizada. Países como España, Israel y Australia lo han hecho ya, y la Región de Coquimbo, para empezar, lo necesita con urgencia”.

Desde Frutas de Chile señalaron que actualmente “en Chile no se paga por el agua en sí misma, sino por la infraestructura necesaria para captarla, conducirla y distribuirla (…). En el caso de las aguas superficiales, los costos están asociados principalmente a las obras de riego y a las organizaciones de usuarios, como las juntas de vigilancia. Cuando se trata de aguas subterráneas, el principal costo corresponde a la energía requerida para extraer y transportar el recurso”.

“Respecto del valor que podría tener el agua proveniente de estas fuentes, una referencia preliminar apunta a alrededor de US$ 0,40 por metro cúbico. En Perú, el costo alcanza aproximadamente US$ 0,70 por metro cúbico”, agregaron.

En Acades calculan que una planta desaladora de 1.000 litros por segundo que abastezca una operación agrícola ubicada a 100 kilómetros de la costa y a 500 metros sobre el nivel del mar podría entregar agua a un precio entre US$ 0,77 y US$ 1,14 por m3, sin considerar los costos de capital.