Gestión forestal para prevenir incendios: el modelo que impulsa la Fundació Catalunya La Pedrera. La gestión forestal para prevenir los incendios es una de las tareas más cruciales en la conservación del patrimonio natural, especialmente en regiones donde los bosques y áreas verdes están cada vez más amenazados por el aumento de eventos meteorológicos extremos y las actividades humanas.
Este modelo se fundamenta en un enfoque integral que integra conocimientos científicos, participación comunitaria, uso de tecnología avanzada y políticas públicas coordinadas. La prioridad es mantener los ecosistemas forestales en un estado saludable, promoviendo su resiliencia frente a las amenazas, y estableciendo medidas preventivas que reduzcan la acumulación de material combustible, uno de los principales factores que favorecen la propagación de incendios.
Uno de los pilares es la gestión adaptativa de los recursos forestales. Esto implica realizar un monitoreo constante del estado de los bosques, identificando áreas vulnerables y ajustando las acciones en función de las condiciones cambiantes. La gestión adaptativa se apoya en técnicas como la creación de cortafuegos, la eliminación controlada de residuos vegetales y la reforestación con especies resistentes al fuego.
Estas acciones ayudan a reducir la carga de combustible y a delimitar las zonas de riesgo, dificultando la expansión de un posible incendio.
Gestión forestal para prevenir incendios: un modelo para hacer los bosques más resilientes
La gestión forestal para prevenir incendios se ha convertido en una herramienta imprescindible ante el aumento de los grandes fuegos provocado por el cambio climático. La Fundació Catalunya La Pedrera ha consolidado un modelo de actuación que combina la gestión activa de los bosques, la recuperación del mosaico agroforestal, la creación de infraestructuras estratégicas y el apoyo a la ganadería extensiva para facilitar el trabajo de los equipos de extinción y reducir el impacto de los incendios.
Entre 2023 y 2026, la entidad ha desarrollado actuaciones en 12 espacios naturales de Cataluña, con 341 hectáreas de gestión forestal, de las cuales 189 hectáreas corresponden a puntos estratégicos de gestión de incendios (PEG) identificados por los bomberos. Además, ha mejorado 30 kilómetros de caminos forestales, acondicionado ocho puntos de agua, recuperado 44 hectáreas de mosaico agroforestal y respaldado 12 explotaciones de ganadería extensiva.
Los incendios de 2026 confirman la utilidad del modelo
Los incendios registrados este verano han servido para comprobar sobre el terreno la eficacia de estas actuaciones. En el macizo de Les Gavarres, las primeras valoraciones técnicas indican que los trabajos realizados durante los últimos años facilitaron el acceso y la movilidad de los equipos de extinción, aunque las condiciones meteorológicas extremas provocaron un comportamiento muy intenso del fuego.
Otro ejemplo se produjo en la Muntanya d’Alinyà, donde un incendio causado por un rayo el 24 de junio pudo controlarse rápidamente gracias a la existencia de caminos accesibles, balsas y puntos de agua construidos dentro del programa impulsado por la Fundación.
Según la entidad, estos casos demuestran que preparar el territorio no evita todos los grandes incendios, pero sí ofrece más oportunidades para contenerlos, reducir sus efectos y favorecer la recuperación posterior de los ecosistemas.
Un modelo basado en cuatro grandes líneas de actuación
La estrategia desarrollada por la Fundació Catalunya La Pedrera integra cuatro herramientas complementarias. La primera consiste en la gestión forestal, mediante clareos y mejoras de las masas boscosas para disminuir el exceso de combustible vegetal y aumentar la resiliencia frente al cambio climático.
La segunda se centra en las infraestructuras estratégicas, con mejoras de caminos forestales, construcción y mantenimiento de puntos de agua y actuaciones en puntos estratégicos de gestión de incendios. Destacan las 80 hectáreas de PEG en la Muntanya d’Alinyà, las 70 hectáreas en Les Gavarres, la mejora de 26 kilómetros de caminos y la construcción de un depósito de 250.000 litros junto a cuatro balsas.
Las otras dos líneas son la recuperación del mosaico agroforestal y el impulso a la silvopastura. La Fundación ha recuperado 20 hectáreas de pastos en la Muntanya d’Alinyà y otras 20 hectáreas de mosaico agroforestal en Collserola, además de apoyar a 12 explotaciones ganaderas mediante mejoras en infraestructuras, cerramientos y proyectos de pastoreo.
La colaboración con propietarios agiliza la gestión
Este modelo también busca favorecer la recuperación natural de los bosques tras el paso del fuego, combinando conocimiento científico, gestión forestal, desarrollo rural y cooperación entre administraciones, propietarios forestales, servicios de emergencia y entidades ambientales.
Uno de los aspectos diferenciales del modelo es la capacidad para alcanzar acuerdos con propietarios públicos y privados. Esta colaboración permite ejecutar actuaciones forestales de forma más rápida y coordinada en diferentes espacios naturales de Cataluña.
Las intervenciones se han desarrollado en enclaves como el Prepirineo, Els Ports, Les Gavarres, Montserrat, el Montsant, las Muntanyes de Prades o Collserola, siempre con el objetivo de construir paisajes más preparados frente a los incendios forestales.
Según el director de Sostenibilidad y Territorio de la Fundación, Miquel Rafa, los grandes incendios ya forman parte de la nueva realidad climática y la prioridad debe ser preparar el territorio antes de que llegue el fuego para facilitar una intervención segura y eficaz de los servicios de emergencia.
Preparar el territorio frente a los incendios del futuro
Según la entidad, estos casos demuestran que preparar el territorio no evita todos los grandes incendios, pero sí ofrece más oportunidades para contenerlos, reducir sus efectos y favorecer la recuperación posterior de los ecosistemas.
La Fundació Catalunya La Pedrera considera que la prevención ya no consiste únicamente en reducir combustible forestal. El nuevo enfoque apuesta por diseñar paisajes capaces de ofrecer oportunidades reales de actuación a los equipos de extinción cuando se declara un incendio.
Este modelo también busca favorecer la recuperación natural de los bosques tras el paso del fuego, combinando conocimiento científico, gestión forestal, desarrollo rural y cooperación entre administraciones, propietarios forestales, servicios de emergencia y entidades ambientales.
Para la Fundación, invertir en la preparación del paisaje supone una de las mejores estrategias para proteger a las personas, conservar la biodiversidad y aumentar la resiliencia de los ecosistemas frente a los grandes incendios del futuro.
La gestión forestal para prevenir incendios se perfila como una herramienta esencial para adaptarse a un escenario marcado por el aumento de los grandes fuegos debido al cambio climático. La experiencia acumulada por la Fundació Catalunya La Pedrera demuestra que actuar antes de que aparezcan las llamas puede marcar la diferencia durante las tareas de extinción.
La combinación de gestión activa de los bosques, recuperación del mosaico agroforestal, ganadería extensiva e infraestructuras estratégicas permite construir paisajes más seguros y resilientes. Aunque estas actuaciones no eliminan el riesgo de incendios extremos, sí contribuyen a reducir sus consecuencias y a proteger mejor el territorio.
Gestión forestal para prevenir los incendios: el modelo que impulsa la Fundació Catalunya La Pedrera; explicado en 15 segundos
¿Qué es la gestión forestal para prevenir incendios?
La gestión forestal para prevenir incendios consiste en realizar actuaciones sobre el territorio, como clareos, mantenimiento de caminos, creación de puntos de agua o recuperación del mosaico agroforestal, para reducir el riesgo y facilitar el trabajo de los equipos de extinción.
¿Qué actuaciones ha realizado la Fundació Catalunya La Pedrera?
Entre 2023 y 2026 ha llevado a cabo 341 hectáreas de gestión forestal, ha mejorado 30 kilómetros de caminos forestales, acondicionado ocho puntos de agua, recuperado 44 hectáreas de mosaico agroforestal y apoyado 12 explotaciones de ganadería extensiva.
¿Por qué es importante el mosaico agroforestal?
Porque reduce la continuidad del combustible vegetal, crea espacios abiertos y dificulta la propagación de los incendios forestales, además de favorecer la biodiversidad.
¿La gestión forestal evita los grandes incendios?
No. La gestión forestal no impide que se produzcan incendios extremos cuando coinciden altas temperaturas, sequía y viento, pero sí aumenta las posibilidades de controlarlos, reduce sus impactos y mejora la recuperación de los ecosistemas.
