- La representante de Women in Mining Chile y gerente del área de Lixiviación de BHP valoró el liderazgo alcanzado por el país en participación femenina en minería, pero advirtió que el desafío de la industria es avanzar desde la incorporación hacia la permanencia, el desarrollo de carrera y el acceso a posiciones de liderazgo.
Chile se ha posicionado como uno de los países líderes a nivel mundial en participación femenina en minería, con una representación laboral que hoy alcanza el 24%, frente al 8% registrado hace una década. Para Fabiola Espíndola, vicepresidenta de Women in Mining Chile (WIM Chile) y gerente del área de Lixiviación en BHP, este avance refleja un trabajo sostenido de articulación entre empresas, sector público y organizaciones de la sociedad civil, pero también abre una nueva etapa para la industria.
“Hace 10 años éramos un 8%. Hoy estamos en un 24%, liderando la industria a nivel mundial, lo que nos tiene muy orgullosos. Hubo una articulación público-privada y de la sociedad civil muy fuerte, además de empresas que incorporaron la diversidad e inclusión dentro de sus pilares estratégicos”, señaló durante su participación en BHP Live, el espacio de entrevistas desarrollado por la compañía en Exponor 2026.
Espíndola sostuvo que este progreso no debe entenderse como una meta cumplida, sino como parte de un proceso que debe profundizarse en todos los niveles de la industria. En particular, subrayó la necesidad de acelerar la presencia de mujeres en cargos ejecutivos, operacionales y de toma de decisión.
“Hace 10 años no teníamos gerentas generales. Hoy ya tenemos liderazgos visibles y empresas que han promovido el balance de género también en los roles ejecutivos. Estamos viendo progreso, pero todavía queda camino por recorrer”, sostuvo.
En esa línea, afirmó que el desarrollo de liderazgos femeninos requiere combinar oportunidades concretas con formación, visibilidad y redes de apoyo. Por ello, WIM Chile impulsa iniciativas orientadas a fortalecer capacidades, promover el networking y preparar a más mujeres para asumir responsabilidades ejecutivas y participar en directorios.
La vicepresidenta de WIM Chile enfatizó que el principal reto ya no está únicamente en atraer más mujeres al sector, sino en asegurar que puedan permanecer, proyectar sus carreras y desarrollarse en condiciones equitativas. En ese contexto, destacó los hallazgos del estudio sobre transformación cultural impulsado por la organización, que identificó la persistencia de sesgos y barreras que inciden en la experiencia laboral de las mujeres en minería.
“Está bien tener metas de incorporación, pero el foco ahora debe estar en la retención, el desarrollo y el despliegue de capacidades. Necesitamos una transformación cultural que permita derribar sesgos inconscientes y generar espacios donde las mujeres quieran permanecer y crecer profesionalmente”, explicó.
Espíndola agregó que avanzar en diversidad no responde solo a un objetivo de equidad, sino también a una oportunidad para fortalecer el desempeño de la industria. “Los equipos diversos y balanceados generan mejores resultados. Hoy ya contamos con evidencia concreta de que una mayor participación femenina contribuye a mejorar la seguridad, la productividad y la sostenibilidad de las operaciones”, afirmó.
De cara a los próximos años, planteó que el desafío es consolidar una minería capaz de ofrecer trayectorias de desarrollo sostenibles, donde las mujeres puedan acceder a cualquier posición de acuerdo con sus capacidades, experiencia y aspiraciones.
“Queremos una minería donde más mujeres lleguen a roles de liderazgo, donde exista mayor balance en la toma de decisiones y donde las nuevas generaciones vean en esta industria una oportunidad para aportar al gran propósito de descarbonizar el mundo”, concluyó.
