Euskadi estrena su primer parque eólico en 20 años con apoyo del Banco Europeo de Inversiones. La creación de este parque eólico responde a la necesidad de Euskadi de diversificar su matriz energética, reducir su dependencia de los combustibles fósiles y cumplir con los objetivos europeos en materia de energías renovables y lucha contra el cambio climático.
La región, tradicionalmente conocida por su fuerte industria y su producción de energía a partir de fuentes no renovables, ha decidido dar un giro hacia fuentes más sostenibles, en línea con las políticas comunitarias y nacionales que buscan alcanzar la neutralidad en emisiones de carbono para 2050.
El nuevo parque eólico, situado en una zona estratégica de Euskadi, consta de varias turbinas de última generación con una capacidad instalada significativa, que permitirá generar una cantidad considerable de energía limpia. La instalación no solo contribuirá a la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, sino que también promoverá el desarrollo económico local, generando empleo durante la fase de construcción y operación, y fomentando la inversión en infraestructuras sostenibles.
Este proyecto ha sido posible gracias a la colaboración entre las instituciones regionales, nacionales y europeas. El Banco Europeo de Inversiones ha desempeñado un papel fundamental en su financiación, aportando recursos financieros que han permitido superar los obstáculos económicos que suelen acompañar a las iniciativas de energías renovables de gran escala.
Euskadi estrena su primer parque eólico en 20 años con financiación del BEI
Euskadi estrena su primer parque eólico en 20 años gracias al impulso del parque de Labraza, situado en Oion (Álava), un proyecto promovido por Iberdrola y el Ente Vasco de la Energía (EVE). La iniciativa contará con un préstamo verde de 29 millones de euros concedido por el Banco Europeo de Inversiones (BEI) para acelerar su construcción.
El complejo eólico representa un paso importante para reforzar la producción de energía renovable en el País Vasco, mejorar la seguridad energética y avanzar en la electrificación del territorio tras dos décadas sin nuevos desarrollos eólicos.
Producirá electricidad para 75.000 personas
El parque eólico de Labraza tendrá una potencia instalada de 40 megavatios (MW) y generará cerca de 100.000 megavatios hora (MWh) al año.
Esta producción permitirá abastecer el consumo eléctrico de unas 75.000 personas, además de evitar la emisión de aproximadamente 16.300 toneladas de dióxido de carbono (CO₂) al año, contribuyendo a la descarbonización del sistema energético.
La inversión total del proyecto alcanzará los 59 millones de euros, financiados parcialmente mediante el préstamo verde concedido por el BEI.
El proyecto impulsará la economía local
Esta producción permitirá abastecer el consumo eléctrico de unas 75.000 personas, además de evitar la emisión de aproximadamente 16.300 toneladas de dióxido de carbono (CO₂) al año, contribuyendo a la descarbonización del sistema energético.
La construcción del parque eólico generará alrededor de un centenar de puestos de trabajo, favoreciendo la actividad económica durante la ejecución de las obras.
Además, los municipios implicados recibirán un ingreso inicial cercano a 1,2 millones de euros, al que se sumarán aproximadamente 230.000 euros anuales procedentes de impuestos y cánones asociados a la explotación de la instalación.
Estos recursos contribuirán a reforzar la financiación de las administraciones locales y a generar beneficios económicos para el entorno.
La financiación ciudadana supera todas las expectativas
El proyecto también abrió parte de su financiación a la participación ciudadana, una iniciativa que despertó un elevado interés.
La demanda superó los 6,5 millones de euros, más del doble de los 3 millones inicialmente previstos para esta modalidad de inversión.
La elevada respuesta refleja el creciente interés social por participar en proyectos de generación de energía renovable y transición energética.
Un impulso a la transición energética vasca
El complejo eólico representa un paso importante para reforzar la producción de energía renovable en el País Vasco, mejorar la seguridad energética y avanzar en la electrificación del territorio tras dos décadas sin nuevos desarrollos eólicos.
Iberdrola y el EVE consideran que el parque de Labraza contribuirá a reforzar la independencia energética de Euskadi, aumentando la producción eléctrica con fuentes renovables.
El respaldo del Banco Europeo de Inversiones pone de manifiesto el apoyo de las instituciones europeas a proyectos que favorecen la reducción de emisiones y la electrificación de la economía.
Con esta infraestructura, Euskadi recupera el desarrollo de la energía eólica tras veinte años sin nuevos parques, consolidando su apuesta por un modelo energético más sostenible.
Euskadi estrena su primer parque eólico en 20 años con una infraestructura llamada a convertirse en un referente de la transición energética en el País Vasco. El proyecto permitirá incrementar la generación de electricidad renovable, reducir emisiones y fortalecer la seguridad energética del territorio.
La combinación de financiación europea, inversión pública y privada y participación ciudadana convierte al parque eólico de Labraza en un ejemplo de colaboración para impulsar un sistema energético más limpio y resiliente.
Euskadi estrena su primer parque eólico en 20 años con apoyo del Banco Europeo de Inversiones; explicado en 15 segundos
¿Euskadi estrena su primer parque eólico en 20 años?
Sí. Euskadi estrena su primer parque eólico en 20 años con el desarrollo del parque de Labraza, en el municipio alavés de Oion.
¿Cuánta energía producirá el parque eólico de Labraza?
La instalación generará cerca de 100.000 MWh al año, suficientes para abastecer a unas 75.000 personas.
¿Qué inversión supone el proyecto?
El parque eólico contará con una inversión total de 59 millones de euros, de los que 29 millones proceden de un préstamo verde concedido por el Banco Europeo de Inversiones (BEI).
¿Qué beneficios ambientales tendrá la nueva instalación?
El parque evitará la emisión de aproximadamente 16.300 toneladas de CO₂ al año, favoreciendo la producción de electricidad renovable y la reducción de emisiones.
