La resiliencia hídrica en Europa pasa de la estrategia a la ejecución: Bruselas reúne a más de 50 expertos para acelerar las medidas sobre eficiencia, fugas, reutilización, infraestructuras, financiación y digitalización del agua, tras un verano marcado por las sequías y el calor extremos.
La Comisión Europea ha puesto en marcha una nueva plataforma formada por más de 50 expertos para fomentar la resiliencia hídrica en Europa hasta 2050. La iniciativa busca acelerar las medidas de adaptación frente a las sequías extremas y modernizar la gestión de los recursos mediante el freno a las fugas y la reutilización del agua.
Frente al impacto económico y las crisis climáticas que amenazan al continente, la estrategia de resiliencia hídrica en Europa propone priorizar la reducción del consumo hídrico. Aunque la Unión Europea ha movilizado más de 3.000 millones de euros en fondos comunitarios y prevé 15.000 millones adicionales del Banco Europeo de Inversiones, la institución reclama la entrada de inversión privada.
La resiliencia hídrica en Europa
La Comisión Europea lanzó este lunes en el Comité Europeo de las Regiones (CdR) una plataforma que reunirá durante los próximos cinco años a más de medio centenar de expertos para acelerar la aplicación de la estrategia comunitaria de resiliencia hídrica en Europa.
«Gran parte de Europa se encuentra afectada por una sequía grave y de larga duración«, advirtió en la apertura la comisaria europea de Medio Ambiente, Resiliencia Hídrica y Economía Circular Competitiva, Jessika Roswall, quien defendió que los planes de gestión de la sequía se conviertan en «una herramienta estándar de preparación para todos los Estados miembros».
Roswall señaló que el último verano, marcado por una sucesión de olas de calor extremo, incendios forestales y «probablemente la sequía más extensa que se recuerde», ha evidenciado la necesidad de acelerar las medidas para adaptar Europa a unos recursos hídricos sometidos a una presión creciente.
«Este verano ha dejado al descubierto nuestras vulnerabilidades. Nuestra tarea ahora es transformar esta vulnerabilidad en preparación«, afirmó la comisaria ante los participantes reunidos en la sede del Comité de las Regiones y del Comité Económico y Social Europeo (CESE), en Bruselas.
La responsable comunitaria recordó también el impacto económico de los episodios de escasez de agua, con grandes ríos europeos registrando caudales muy bajos, restricciones al transporte fluvial o centrales eléctricas obligadas a reducir o detener su producción.
A esos fenómenos climáticos extremos se suman, señaló, la contaminación, el consumo excesivo, la degradación de los ecosistemas y el uso ineficiente del agua.
La nueva Plataforma de Partes Interesadas sobre Resiliencia Hídrica cuenta con más de 50 miembros procedentes de la sociedad civil, el sector privado, organizaciones juveniles, instituciones financieras, centros de investigación, regiones y municipios, además de representantes de los Estados miembros y organizaciones internacionales como observadores.
La Comisión quiere que el organismo ayude a detectar obstáculos para aplicar la Estrategia Europea de Resiliencia Hídrica y proponga soluciones prácticas, en ámbitos como la reducción de fugas, la modernización de infraestructuras, la reutilización del agua, su precio o la digitalización del sector.
La estrategia, adoptada en junio de 2025, pretende reforzar la seguridad hídrica de Europa de aquí a 2050 mediante tres grandes objetivos: restaurar y proteger el ciclo del agua, avanzar hacia una economía que utilice este recurso de forma más inteligente y garantizar agua y saneamiento seguros y asequibles para todos.
Roswall insistió particularmente en el principio de «la eficiencia hídrica primero«, que supone reducir la demanda siempre que sea posible antes de buscar nuevas fuentes de abastecimiento.
«Nuestra prioridad debería ser siempre reducir la demanda de agua donde sea posible, después utilizarla de manera más eficiente, promover su reutilización y solo como último recurso considerar un suministro adicional», explicó.
Recalcó además que la gestión del agua no puede recaer exclusivamente sobre las autoridades encargadas de este recurso, sino que requiere la implicación de todos los sectores económicos.
«Sin una estrecha cooperación en la aplicación, la estrategia no es más que una ambición», dijo Roswall a los miembros de la nueva plataforma.
La financiación ha resultado ser todo un desafío
La comisaria recordó que se han movilizado más de 3.000 millones de euros de la actual política de cohesión de la UE para proyectos relacionados con el agua y que el Banco Europeo de Inversiones ha comprometido otros 15.000 millones para la resiliencia hídrica en Europa entre 2025 y 2027.
Pero advirtió que esos recursos no serán suficientes. «La financiación pública por sí sola no basta. La urgencia de la resiliencia hídrica en Europa es demasiado grande y las necesidades demasiado importantes», declaró Roswall, que reclamó una mayor movilización de capital privado.
La plataforma, impulsada conjuntamente por la Comisión Europea, el Comité de las Regiones y el CESE, celebrará reuniones dos veces al año, salvo los años en los que se organice el Foro Europeo de Resiliencia Hídrica.
Su primera jornada abordó este lunes, entre otros asuntos, el futuro plan europeo de digitalización del sector del agua y las medidas para incrementar su eficiencia. «Podemos conseguir que cada gota cuente en todos los rincones de Europa», concluyó Roswall.
