El Fondo de Innovación apoyará a 8 iniciativas ubicadas en España y otra en Róterdam, con proyectos de baterías, combustibles sintéticos, reciclaje de plásticos y captura de CO₂.
La idea tras el otorgamiento a las empresas del Fondo de Innovación es que dichas industrias contribuirán a su manera a la descarbonización integral del bloque europeo. Por ello, en esta oportunidad se fomenta la transformación de los residuos en nuevas materias primas, la reducción de las emisiones del sector del cemento y la fabricación de baterías, entre otros emprendimientos.
Las empresas de 6 comunidades autónomas se beneficiarán del fondo de inversión, como es el caso de la fábrica de metanol de Sevilla y Asturias, la gigafactoría de Sagunto que fabricará baterías o la captura de dióxido de carbono de las cementeras. También lo hará la empresa española Hydrogen Onsite, que se encuentra en Róterdam.
La decisión solo se ha limitado a explicitar quiénes serán los beneficiarios del Fondo de Innovación, si bien aún no se conoce con exactitud cuál será el monto exacto de dichas ayudas, algo que se prevé se producirá en el primer trimestre de 2027.
Este Fondo de Innovación es capaz de cumplir con la financiación de hasta el 60% de los costes mediante convocatorias ordinarias y, si bien se producen desembolsos previos, siempre están de acuerdo con los avances de los proyectos con la idea de que el desarrollo de este tipo de técnicas pioneras tenga un riesgo compartido y pueda implantarse a nivel industrial con mayor facilidad.
Fondo de Innovación: ayudas para descarbonizar la industria española
La Comisión Europea ha seleccionado nueve proyectos (algunos de empresas catalanas o con oficinas en Cataluña) con participación española para recibir financiación del Fondo de Innovación de la UE, en una convocatoria dotada con 2.900 millones de euros para 77 iniciativas de toda Europa destinadas a impulsar las tecnologías limpias y la descarbonización industrial.
Los ocho proyectos que financiará el Fondo de Innovación ubicados en España se distribuyen entre Andalucía, Asturias, Cantabria, Castilla-La Mancha, Cataluña y la Comunidad Valenciana, a los que se suma otro en Países Bajos coordinado por una empresa española.
El Ejecutivo comunitario financiará las iniciativas con ingresos procedentes del régimen europeo de comercio de derechos de emisión, conocido como ETS, aunque todavía no ha precisado las ayudas individuales, que se concretarán a principios de 2027.
«Al reinvertir los ingresos procedentes del régimen de comercio de derechos de emisión de la UE en tecnologías limpias pioneras, el Fondo de Innovación ayuda a las empresas a llevar sus productos al mercado, reducir las emisiones y reforzar la competitividad de Europa», declaró en un comunicado el comisario europeo de Clima, Wopke Hoekstra.
Varios proyectos españoles
Entre los proyectos españoles de mayor envergadura que serán financiados por el Fondo de Innovación figura CIRCUS, promovido por Greenertis Tarragona, que busca transformar residuos plásticos difíciles de reciclar en aceite de pirólisis, una materia prima para fabricar nuevos polímeros y reducir el uso de derivados fósiles.
También ha sido seleccionado ECO2FLY, de Eco2fly Power, que propone capturar dióxido de carbono de una cementera y combinar parte de ese gas con hidrógeno renovable para fabricar combustible sintético de aviación, mientras que el CO2 restante se transportaría para su almacenamiento geológico.
El tercer proyecto de gran escala es Mosusol-netCO2, de Cementos Molins, que plantea capturar cerca del 97 % de las emisiones de su producción de clínker y transportar el dióxido de carbono mediante una tubería de unos 100 kilómetros hasta un emplazamiento de almacenamiento permanente en Tarragona.
En Asturias, Musel GreenMet, de Hymet Musel, prevé instalar en el puerto de El Musel una planta de producción combinada de metanol sintético renovable y biometanol, destinados, entre otros usos, a los sectores marítimo, aéreo y químico.
Entre los proyectos de menor tamaño figura CATREF, de XFuel -con sede en Irlanda e instalaciones en Mallorca y Barcelona-, centrado en convertir residuos oleosos procedentes de buques en combustible marino reciclado mediante una tecnología de refinado químico.
La Comisión ha incluido asimismo dos iniciativas piloto, como ELSA, coordinada por Solvay Química, que probará un proceso electroquímico para fabricar carbonato sódico utilizando electricidad renovable y CO2 biogénico en Torrelavega (Cantabria).
El segundo proyecto experimental radicado en España es VICTORIA, promovida por la alemana Icodos, que pretende producir unas 3.800 toneladas anuales de metanol sintético en la estación depuradora de Copero, en Sevilla.
Completa la lista PowerCo Spain, que proyecta una gigafactoría de baterías para vehículos eléctricos en Sagunto (Valencia) con una capacidad de producción de hasta 27 gigavatios hora al año. Además, la empresa española Hydrogen Onsite coordina Phantom, una instalación prevista en el puerto neerlandés de Róterdam para obtener hidrógeno a partir de amoniaco.
«Estos proyectos demuestran que los innovadores europeos están convirtiendo la ambición climática en liderazgo industrial (…). Así es como la UE cumple sus objetivos climáticos, al tiempo que apoya el empleo, la inversión y una economía resiliente con cero emisiones netas», agregó Hoekstra.
El Fondo de Innovación se nutre de los ingresos procedentes de las subastas de derechos de emisión de CO2 de la UE. La convocatoria recibió 358 solicitudes, que reclamaban en conjunto 17.500 millones de euros, seis veces más que el presupuesto disponible. Los acuerdos de subvención se formalizarán previsiblemente en el primer trimestre de 2027.

