5 señales para detectar al instante si una serpiente es venenosa y cómo protegerte si te encuentras una este verano

5 señales para detectar al instante si una serpiente es venenosa y cómo protegerte si te encuentras una este verano

Con la llegada del calor, las serpientes vuelven a cruzarse con humanos en caminos, huertos, jardines y zonas rurales. A veces basta una maceta movida, un montón de leña o una caminata al atardecer para que el susto aparezca de golpe. Y sí, en ese momento casi nadie piensa con calma.

La conclusión principal es sencilla. No conviene acercarse para comprobar si una serpiente es venenosa o no. Algunas señales pueden orientar, pero no son una prueba segura para una persona sin experiencia. La regla más útil es mantener distancia, no tocar al animal y pedir ayuda médica si hay mordedura.

No te acerques para comprobarlo

El primer error es creer que se puede decidir el riesgo mirando de cerca la cabeza, las pupilas o el color. Si estás lo bastante cerca como para ver la pupila, probablemente ya estás demasiado cerca. Los CDC recomiendan no tocar ni manipular ninguna serpiente y, si se puede, hacer una foto desde una distancia segura para ayudar a identificarla después.

La Asociación Herpetológica Española lo resume con una idea importante. «Las serpientes no persiguen ni atacan a las personas». Suelen huir, y muchas mordeduras se producen cuando alguien intenta cogerlas, matarlas o moverlas con un palo.

¿Qué hacer entonces? Dar un rodeo, apartar a niños y mascotas y dejar una salida libre al animal. En una casa o jardín, lo más prudente es llamar a personal especializado o a los servicios locales, no improvisar una captura casera.

Las señales engañan

La cabeza triangular, la cola corta o un dibujo en zigzag pueden servir como pistas en algunas víboras. El Ministerio para la Transición Ecológica describe a la víbora hocicuda (Vipera latastei) con cabeza triangular, hocico prominente y capacidad de vivir en áreas pedregosas, bosques abiertos, pinares, encinares o incluso zonas de dunas.

Pero una pista no es una sentencia. Hay culebras que imitan posturas defensivas de las víboras, y hay serpientes venenosas fuera de España que no encajan en los patrones más repetidos. Por eso, usar la cabeza o los colores como única guía puede dar una falsa sensación de seguridad.

En España, la Asociación Herpetológica Española recuerda que hay cinco serpientes venenosas, aunque dos de ellas (la culebra de cogulla y la culebra bastarda) no suelen ser peligrosas para las personas por la posición posterior de sus dientes inoculadores. Las tres víboras ibéricas sí pueden inocular veneno, aunque en la mayoría de los casos no provocan consecuencias graves si se actúa rápido.

El jardín también cuenta

No todas las serpientes que aparecen cerca de una vivienda están «invadiendo» nada. Muchas forman parte de la fauna local y ayudan a controlar roedores, topillos e invertebrados. Eso también es biodiversidad, aunque dé un buen sobresalto al levantar una tabla vieja.

Aun así, hay gestos sencillos para reducir encuentros. Conviene evitar hierba muy alta, montones de hojas, leña acumulada y rincones con escombros, porque pueden servir de refugio. Los CDC también recomiendan llevar botas, pantalón largo y guantes de cuero cuando se trabaja entre maleza o restos vegetales.

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La comida también importa. Restos en el suelo, pienso de mascotas sin recoger o basura abierta atraen roedores, y los roedores atraen serpientes. No es magia. Es una cadena bastante simple.

Si hay mordedura

Una mordedura de serpiente debe tomarse en serio, incluso si al principio parece poca cosa. La OMS advierte de que el envenenamiento por mordedura puede causar parálisis, problemas hemorrágicos, insuficiencia renal y daños locales en los tejidos, aunque el riesgo depende mucho de la especie, la cantidad de veneno y la rapidez con la que se reciba atención.

Los primeros pasos no son heroicos. Hay que mantener la calma, reducir el movimiento, retirar anillos o relojes antes de que la zona se hinche, limpiar la mordedura y cubrirla con un apósito limpio y seco. También puede ayudar marcar el avance de la inflamación con la hora, si se sabe hacerlo sin perder tiempo.

Lo que no se debe hacer es igual de importante. No hay que cortar la herida, succionar el veneno, poner hielo, aplicar torniquetes, beber alcohol ni automedicarse con aspirina, ibuprofeno o naproxeno. Tampoco hay que esperar a que aparezcan síntomas para buscar asistencia médica.

Lo que puede pasar después

El Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses explica que, tras una mordedura de víbora, pueden aparecer dolor inmediato, inflamación, coloración morada, vómitos, dolor abdominal, diarrea y, en casos más graves, problemas circulatorios o de coagulación. También existen mordeduras secas, sin inyección de veneno, pero aun así pueden necesitar valoración médica por riesgo de infección.

El suero antiofídico no es algo que deba tenerse en casa «por si acaso». El propio Instituto señala que su administración está restringida al ámbito hospitalario, donde se puede actuar si aparece una reacción grave. Y eso tiene sentido. No es un botiquín de excursión.

Por eso, la mejor estrategia empieza antes de la mordedura. Mirar dónde se pisa, no meter la mano en agujeros, usar calzado cerrado en el campo y mantener limpio el entorno de casa reduce mucho el riesgo. La calma, aquí, vale más que cualquier truco rápido de internet.

Un vecino que no conviene demonizar

El miedo a las serpientes es comprensible, pero convertir cada avistamiento en una amenaza solo empeora las cosas. La Asociación Herpetológica Española insiste en que estos animales forman parte del patrimonio natural y que muchas especies están sufriendo pérdida de hábitat, atropellos y persecución directa.

La víbora hocicuda, por ejemplo, se alimenta de pequeños mamíferos, reptiles, artrópodos y a veces pequeños pájaros. Según el MITECO, en caso de peligro prefiere huir, aunque puede morder si se ve acorralada. Esa frase cambia bastante la mirada. No busca guerra, busca salida.

Este verano, la recomendación más fiable no es aprender una lista de rasgos para jugar a identificar serpientes en directo. Es mantener distancia, observar desde lejos, no manipularlas y acudir a urgencias si hay mordedura. La información oficial sobre animales venenosos en España ha sido publicada por el Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses, y las pautas actualizadas de primeros auxilios consultadas proceden del CDC/NIOSH.

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