Todo lo que debes saber sobre las baterías de los coches eléctricos

Todo lo que debes saber sobre las baterías de los coches eléctricos

 

Los coches eléctricos funcionan gracias a un motor que, en vez de consumir combustible de origen fósil como los vehículos tradicionales, es alimentado por una o varias baterías que a su vez son recargadas con electricidad. Lo ideal es que la misma provenga de fuentes de energía renovable, para que hablemos realmente de un método de movilidad sostenible.

Baterías: autonomía y eficiencia

Las baterías son las encargadas de pautar la autonomía de los coches eléctricos, es decir, cuántos kilómetros será capaz de recorrer, desde el momento en el que se las recarga al 100% hasta que se descarguen por completo. Esta cifra suele ser estimativa, ya que la descarga de la batería depende de muchos factores externos y nunca será uniforme.

De igual forma que un vehículo convencional con motor de combustión interna tiene un consumo diferente según parámetros como: velocidad de circulación, tipo de vía, fluidez del tráfico, etc. los coches eléctricos también pueden variar la autonomía, aunque siguen siendo ampliamente más eficientes, con un 90% frente al 40% de los motores tradicionales.

Pero además de la autonomía, es importante conocer otros datos referentes a las baterías de los coches eléctricos, como, por ejemplo: qué deterioro sufren, cuánto demoran en cargarse, cómo afecta el uso de las baterías al desempeño del coche o cómo se dispone de ellas tras su vida útil.

¿Las baterías de los coches eléctricos sufren deterioro?

El litio, el material con el que se fabrica la enorme mayoría de las baterías, se deteriora con el uso, por lo que las baterías pierden fiabilidad. Si bien la vida útil de las baterías es cada vez más larga, eso no impide que, tras un período determinado de tiempo, deban desecharse y cambiarse por otras nuevas (entre 8 y 10 años).

Además del desgaste natural por el empleo que sufren las baterías, estas pueden verse afectadas negativamente por otros factores como conectarlas a un voltaje incorrecto, someterlas a sobrecargas, recargarlas al 100% o permitir su descarga completa con demasiada frecuencia o no realizarles el mantenimiento adecuado. La gran mayoría de los coches eléctricos que se venden en la actualidad incluyen una garantía sobre la batería y los hay que, además, incorporan otras precauciones con el fin de alargar su vida útil e impedir inconvenientes.

Estas soluciones integradas evitan el sobrecalentamiento o avisan cuando los niveles de descarga resultan peligrosos. La batería de los móviles es del mismo material que la de los coches eléctricos y todos sabemos que a medida que pasa el tiempo, disminuye la durabilidad de la carga. Si bien las baterías de los coches eléctricos duran muchísimo más que las de los móviles, llegará el momento en el que se note la diferencia en la autonomía del vehículo.

Ver también:  Bolivia: pueblos indígenas exigen que se cumplan ‘ya’ las sentencias por contaminación minera

Y a la hora de desecharlas, en la actualidad hay dos opciones: trituración o despiece. La trituración genera contaminación y no permite la recuperación de los materiales para su reciclaje, aunque es más barato. El despiece es menos nocivo, pero mucho más engorroso y caro. Los científicos buscan métodos alternativos más eficientes y sostenibles.

¿Cuánto demora la recarga de las baterías?

Cada marca y modelo de coche eléctrico tiene un tipo de batería específico. Las hay de cargas superrápidas y las hay que demoran más. Por ello hablaremos de “tiempos promedio” para cargas de 0 a 100%, que además dependerán del lugar de carga, ya que no es lo mismo una electrolinera que un punto de carga en el hogar o el enchufe común a la red eléctrica.

Si se emplea un enchufe común, ya sea en casa o en el trabajo, se necesitarán de 12 a 15 horas. En los puntos de recarga que se instalan expresamente para los coches eléctricos en hogares, aparcamientos, centros de ocio, trabajo, etc. se demoran de 4 a 8 horas y en las estaciones de carga rápida o electrolineras, si bien la recarga alcanza al 80% el tiempo empleado es de entre 20 y 40 minutos.

Dados los tiempos de recarga citados, el enchufe común no es la mejor alternativa, salvo en el caso de que se emplee en el hogar o en centros de trabajo. Además, es fundamental que antes de usarlos, se realice un testeo profesional del cableado del hogar y se verifique la potencia contratada, para que recargar el vehículo no resulte un problema.

En cuanto a las cargas en puntos de servicio o electrolineras, los tiempos de recarga dependerán del tipo de servicio que brinden y del modelo del coche eléctrico. Para que todo el sistema sea realmente sostenible, resulta relevante que estos puntos de recarga dependan de fuentes de energías limpias (paneles solares o aerogeneradores).

¿Cargas rápidas o estándar?

En general, los sistemas de carga rápida (los que se ofrecen en las electrolineras y en algunos puntos de recarga en aparcamientos) resultan algo más perjudiciales que los de carga estándar, ya que pueden incidir en la degradación de la batería, acortando su vida útil. Es significativo resaltar que, en este punto, existe una gran controversia, puesto que ni los mismos fabricantes no se ponen de acuerdo.

Lo que se aconseja no es que no se hagan cargas rápidas, sino que se evite que este sea el método habitual de recarga, es decir, que se recurra a este sistema solo cuando sea necesario. Por ejemplo, si se hace un viaje largo, si el conductor ha olvidado excepcionalmente enchufar el coche en casa o en circunstancias puntuales y similares a las mencionadas.

Referncia de contenido aquí