- La transición energética en Estados Unidos dará un paso decisivo este año. Según una nueva proyección de la Administración de Información Energética (EIA, por sus siglas en inglés), el 99% de la nueva capacidad de generación eléctrica que se incorporará este año provendrá de energía solar, eólica y sistemas de almacenamiento en baterías.
De acuerdo con el organismo, las energías renovables a gran escala, junto con el almacenamiento, sumarán cerca de 70.000 MW adicionales, una cifra equivalente a la capacidad de generación de aproximadamente 70 centrales nucleares. Se trata de un crecimiento que consolida el liderazgo de estas tecnologías en la expansión del sistema eléctrico estadounidense.
Si esta proyección se concreta y la adopción de generación solar a pequeña escala se mantiene estable, hacia fines de noviembre de 2026 la producción de electricidad renovable en Estados Unidos podría acercarse a la generación a gas natural. Además, las energías verdes superarían el 36% de la capacidad total instalada del país.
Para Johanna Neumann, directora senior de la Campaña por el 100% de Energía Renovable de Environment America Research & Policy Center, el escenario refleja el potencial disponible: “Estados Unidos cuenta con abundantes recursos renovables que hoy podemos aprovechar de manera más eficiente y efectiva que nunca en la historia. Cuanto antes utilicemos la energía limpia del sol y del viento para abastecer nuestras vidas, mejores serán los resultados para el medioambiente y la salud”.
Una señal que también impacta a Chile
Las proyecciones de la EIA no solo marcan tendencia en Estados Unidos, sino que refuerzan un fenómeno global: la combinación de solar, eólica y almacenamiento se está convirtiendo en el eje estructural de los sistemas eléctricos modernos.
En el caso de Chile, donde la generación solar y eólica ha crecido con fuerza en la última década, el almacenamiento en baterías comienza a jugar un rol cada vez más estratégico para gestionar la variabilidad de estas fuentes y fortalecer la seguridad del sistema eléctrico. El desarrollo de proyectos BESS (Battery Energy Storage Systems) permite almacenar excedentes solares durante el día y liberarlos en horarios de mayor demanda, reduciendo vertimientos y mejorando la eficiencia del sistema.
La experiencia estadounidense confirma que la transición energética no solo depende de aumentar la capacidad renovable instalada, sino también de integrar soluciones de almacenamiento que aporten flexibilidad, estabilidad y resiliencia. En ese contexto, 2026 podría marcar un punto de inflexión en la consolidación de un modelo eléctrico cada vez más sustentable.
