Desde las asociaciones ecologistas, en el Día Internacional de los Voluntarios 2024, reivindican los valores que presta a la sociedad el voluntariado ambiental, un factor que puede transformar no solo a las personas, sino también a los espacios en donde se llevan a cabo las acciones.
Hoy se celebra el Día Internacional de los Voluntarios haciendo un llamamiento a la sociedad para valorar y fomentar la implicación ciudadana en la conservación de la naturaleza. Destacando que el contacto con la sociedad y las personas es fundamental para vivir y entender la necesidad de conservar la naturaleza en primera persona, ha sido una línea clara de actuación como proceso de transformación hacia la transición ecológica.
“Este día nos ofrece la oportunidad para reflexionar sobre la importancia del voluntariado ambiental y su capacidad de transformar el mundo, especialmente entre las personas jóvenes, quienes son clave para construir un futuro más sostenible”, afirma Pablo de la Nava, responsable de Voluntariado Ambiental de una conocida ONG de defensa de las aves y añade: “no solo aporta beneficios al medio natural, genera conciencia y compromiso entre la ciudadanía, crea un sentido de pertenencia y responsabilidad hacia los espacios naturales que protegemos”.
Las acciones de voluntariado son un ejemplo de cómo la sociedad en su conjunto (personas, instituciones, administraciones y empresas) pueden trabajar juntas para abordar los grandes desafíos ambientales de nuestro tiempo.
Los voluntarios pueden ser un motor de cambio
El voluntariado no solo restaura ecosistemas, sino que también fomenta comunidades más conscientes y resilientes. Las organizaciones siempre han trabajado sobre el terreno con personas voluntarias y han estado en momentos clave que han sucedido como en el vertido de Aznalcóllar en 1998, cuando se derramaron cinco millones de metros cúbicos de lodos tóxicos y aguas contaminadas.
También durante la catástrofe del Prestige en 2002, en la que se registraron un total de 23.181 aves petroleadas en las costas españolas, portuguesas y francesas, ascendiendo la estima a 230.000 ejemplares afectados por el fuel; y ahora con la DANA del pasado 29 de octubre que ha arrasado vidas, localidades y campos en Cataluña, Andalucía, Castilla-La Mancha y, de manera especialmente dramática, en la Comunidad Valenciana, donde va a realizar labores de limpieza en espacios naturales afectados.
El voluntariado y los jóvenes
Si hay un rango de la población donde el voluntariado en España tiene mucho que decir, y mejorar, es en las personas jóvenes. En este punto, la línea de trabajo de las ONG tiene varios objetivos. Entre ellos destaca motivar a las nuevas generaciones a valorar el voluntariado ambiental como una forma de aprendizaje y mejora de competencias.
Además, las organizaciones tienen como objetivo tratar de influir en las empresas y administraciones para que se reconozca el impacto del voluntariado en el desarrollo personal y profesional de estas personas junto a la validación de las competencias adquiridas en actividades de voluntariado.
“Esto permite que los jóvenes puedan incorporar estas experiencias a su trayectoria profesional, mientras contribuyen activamente al cuidado de nuestro entorno”, apunta Pablo de La Nava.
El voluntariado siempre ha ido de la mano de la defensa del medio ambiente y la biodiversidad, ha sido fundamental para rebatir las mentiras, los bulos y el negacionismo, limpiar de residuos la naturaleza y muchas acciones más. Pero sobre todo, los voluntarios son imprescindibles para que entre todos logremos hacer de este punto azul del universo, un lugar mejor para vivir.