China es un país líder en la fabricación de paneles solares, pero España está a punto de hacer historia con una nueva iniciativa. El hallazgo de paneles solares en un insólito lugar de Francia parece algo cotidiano al lado del proyecto que el país europeo tiene entre manos. Las últimas décadas han estado marcadas energéticamente por el liderazgo indiscutible de China en la producción de estructuras fotovoltaicas. Un rol privilegiado que ha llegado al mundo a cambiar la manera de generar y producir energía renovable.
La innovación tecnológica, la inversión masiva en investigación y desarrollo y la capacidad de escala han hecho posible que el gigante asiático domine el mercado de las placas fotovoltaicas, una industria en constante crecimiento. A principios del siglo XXI, Pekín ya era un actor esencial en el mercado de la energía solar, con una capacidad de producción limitada y tecnologías rudimentarias. No obstante, con la ayuda de políticas gubernamentales favorables y la inversión en investigación y desarrollo, el país asiático ha conseguido avanzar tanto en eficiencia como en tecnología.
En la actualidad, compañías oriundas de Asia como Jinko Solar, Trina Solar y LONGi Solar han alcanzado posiciones notables en el ranking de los principales fabricantes de células solares mundiales. Ahora, después de años con los ojos puestos en el mercado asiático, España se convierte en el eje central de la energía solar con un proyecto revolucionario.
China destaca en la energía solar, pero lo que quiere hacer España con los paneles solares está a otro nivel
Reciclar los paneles fotovoltaicos es todo un desafío y la nación española ha decidido que será asumido por Teruel con una iniciativa pionera. Aunque las estructuras solares se ven como una imponente solución para ir dejando de lado los combustibles fósiles, también generan residuos. De hecho, en los últimos años, hemos sido testigos de la aparición de varios estudios enfocados en el reciclaje de células fotovoltaicas. Se ha hablado de extracción de plata y hasta el desarrollo de un panel solar totalmente reciclado.
Según las estimaciones de IRENA, para el año 2050 nos enfrentaremos a unos 78 millones de residuos fotovoltaicos. Para este aparente trágico escenario, una startup aragonesa parece haber encontrado la solución: el primer centro de reciclado. En Albacete del Arzobispo, en la provincia de Teruel, se colocará el Centro Europeo de Reciclaje Fotovoltaico (CERFO). Una propuesta pionera destinada al reciclaje de células solares de silicio policristalino al final de su vida útil.
El plan es abrir una planta de reciclaje en una parcela de 6.000 metros para 2025. Contará con un sistema de recuperación de los materiales para reingresarlos al mercado. La iniciativa fue impulsada por Iber Sostenibilidad y Desarrollo (Ibersyd), que ha invertido 2,5 millones de euros para la creación y construcción de CERFO. Sumado a esto, la inversión ha obtenido el apoyo por ayudas del Gobierno de Aragón a través del Programa de Ayudas de la Industria y la Pyme en Aragón (PAIP).
España trabaja en un proyecto que sorprende incluso a Pekín
En esta planta de reciclaje, los residuos fotovoltaicos serán procesados. Por ejemplo, estructuras fotovoltaicas que han dejado de funcionar tras alcanzar el final de su vida útil o defectos interceptados. El método de reciclaje contempla tratamientos físicos, térmicos y químicos para recuperar elementos como vidrio, aluminio, cobre, plata y silicio. CERFO estima que podrán recuperarse hasta un 90% del material de cada célula solar.
La planta de reciclaje de paneles solares CERFO será la primera en recuperar completamente un componente tan complejo como el silicio, por lo que la aparición de esta planta pionera en el país ibérico resuena como un hito en toda Europa. Mientras este proyecto se concreta, China experimenta una estrepitosa caída.