Preguntas más frecuentes
¿Los puedo tomar durante el año?
En líneas generales sí, pero si tienes algún problema de salud relacionado con la función renal o tomas medicación de forma crónica, debes consultar siempre con tu médico la idoneidad de tomar cualquier complemento alimenticio. Incluidos los de colágeno y/o magnesio.
¿Y vitamina C? ¿Necesito suplmentos?
En realidad no. La vitamina C, al igual, que el magnesio es otro nutriente esencial que interviene en multitud de procesos del organismo, entre ellos la síntesis endógena de colágeno.
Sin vitamina C el cuerpo humano no puede sintetizar correctamente su propio colágeno, esto explica, por ejemplo, que entre los síntomas típicos del escorbuto donde hay un déficit grave y prolongado de vitamina C se afectan todos los tejidos ricos en colágeno: piel, encías, dientes, vasos sanguíneos, articulaciones, etc.
Pero, al igual que con el magnesio, la vitamina C está tan abundantemente presente en multitud de frutas y verduras que su suplementación vía complementos alimenticios es innecesaria.
Hay colágeno marino, bovino o porcino ¿cuál es la diferencia?
En términos del beneficio a la salud que estas proteínas pueden aportar, no, no hay diferencia. La diferencia radica en el origen animal de la proteína que influirá en aquellas personas a quienes condicione la ingesta de algún tipo de carne o pescado (alergias, creencias, ideas…).
¿Hay opciones veganas?
El colágeno, al ser de una proteína de origen animal (bovino, porcino o marino), no es apto para veganos. No obstante, existen productos con aminoácidos de origen vegetal, generalmente, acompañados de magnesio o vitamina C.
¿Se pueden combinar?
Sí. De hecho, por ejemplo, los complementos alimenticios que se publicitan para la salud de las articulaciones suelen contener en sus ingredientes una combinación de colágeno, magnesio, glucosamina, condroitina, ácido hialurónico, etc. Eso sí, si tomas varios complementos alimenticios diferentes, revisa siempre los ingredientes que contiene cada uno para comprobar que no haya duplicidades entre ellos, no sea que acabes tomando demasiado, lo que puede ser perjudicial.
En definitiva, si no hay una prescripción médica que indique que existe un déficit de alguno de estos elementos, no es necesario tomar suplementos, ya que una dieta completa y balanceada es capaz de aportar la cantidad de nutrientes necesarios. ECOticias.com
