Payunia comprende un amplio territorio de planicies y laderas totalmente cubiertas de materiales negros y rojizos que son la expresión de variadas manifestaciones volcánicas. La configuración del paisaje incluye alrededor de 800 conos volcánicos de retroarco, con extensos campos de roca fundida –lava- y materiales fragmentados –cenizas, lapillis y bombas- que deslumbran al visitante y ponen de relieve el poder, la dinámica y variabilidad de la geología terrestre.
Su diversidad biológica la convierte en una de las regiones representantes de la estepa patagónica y además posee yacimientos arqueológicos que suman atractivo, tanto de interés turístico como científico y educativo y el hábitat natural del guanaco y otras especies.
La actividad volcánica que dio forma al paisaje actual se produjo a finales del período terciario -considerado un tiempo geológico reciente- y continuó, aunque alternadamente, hasta épocas prehistóricas. Es uno de los sitios de mayor densidad volcánica del mundo, con un promedio de 10,6 volcanes cada 100 km².
Los guanacos de Argentina
En un acto realizado el miércoles 19 de marzo, el gobernador de la provincia de Mendoza, Alfredo Cornejo, recibió la donación de 40 mil hectáreas privadas dentro del Área Natural Protegida La Payunia, ubicada en el departamento de Malargüe.
En esta área que se destaca por su deslumbrante paisaje de volcanes y planicies, habita una gran diversidad de especies vegetales y animales autóctonas, como el choique, el guanaco el zorro colorado, el puma, el gato andino y el cóndor andino.
También sucede la mayor migración de guanacos del mundo, una especie que necesita hábitats extensos y conectados para alimentarse y reproducirse, y que gracias a los trabajos de conservación y al mantenimiento de esta área protegida, puede moverse de manera segura.
Si bien las tierras estaban dentro de la reserva, eran tierras privadas que fueron adquiridas con aportes de la organización global sin fines de lucro Greater Good Charities, y GreaterGood.com, a través de la gestión de la organización de conservación de la naturaleza WCS Argentina.
Para cederlas al dominio público y que puedan preservarse de actividades que afectan al ecosistema y sus procesos ecológicos, como la ganadería tradicional, la caza furtiva y la extracción de hidrocarburos. Las tierras donadas se recategorizarían como Parque Provincial, una de las categorías de mayor grado de protección de la ley mendocina de áreas protegidas.
Jimena Latorre, ministra de Energía y Ambiente de Mendoza, en tanto, sostuvo que “estas tierras se incorporarán al dominio público” y sumó que el envío del proyecto a la Legislatura significa que se buscará su jerarquía como Parque Provincial para la preservación y la conservación de la naturaleza y la biodiversidad.
Por su parte, Mariano González Roglich, director de la ONG, destacó: «La Payunia es una joya de Argentina, de Patagonia y de Mendoza. Trabajamos con el gobierno provincial desde hace más de 20 años, atravesando gestiones y logrando hitos importantes como estos que confirman el compromiso de la provincia con la conservación de la naturaleza.
“Esta contribución refleja nuestro profundo compromiso con la sostenibilidad y la restauración del hábitat, así como con la protección de las especies como el guanaco. Nos complace que estas tierras sean públicas para las futuras generaciones”, declaró la Dra. Bryna Donnelly, vicepresidenta ejecutiva de Greater Good Charities. “Esperamos con ansias ver en los próximos años el impacto positivo en el ecosistema”, agregó.
“Este hito de transferir tierras privadas al patrimonio público promueve la conservación de este ecosistema único de nuestro país y la implementación de actividades amigables con la naturaleza, como la investigación científica y el turismo sustentable, que no impactan en el entorno y abren oportunidades para las comunidades locales”, comentó Andrés Novaro, director de conservación terrestre de la organización ecologista.
La organización trabaja en la zona desde 2004, cuando empezó a realizar conteos y mapeos de los movimientos de los guanacos junto a investigadores del CONICET, y con el aporte de crianceros locales, pudieron comprobar los patrones migratorios de la especie.
Conservación del hábitat natural del guanaco
Las 40 mil hectáreas adquiridas contemplan mantener una conectividad que favorezca los recorridos naturales de los guanacos. Abarcan buena parte del área donde los guanacos se desplazan en invierno, complementando las acciones de conservación realizadas en 2019, cuando se incorporaron al dominio público integral otras 42 mil hectáreas en la zona de uso y reproducción de la especie en verano.
En estos movimientos estacionales, pueden verse entre 25 y 40 mil guanacos desplazarse hasta 150 kilómetros totales de ida y vuelta, pues dentro de esta reserva mendocina no tienen mayores obstáculos, como en general sucede en otros puntos de la Patagonia donde deben intentar cruzar rutas y alambrados que interrumpen o dificultan sus desplazamientos.
Los guanacos son animales herbívoros nativos de América del Sur, sus características anatómicas y fisiológicas permiten sostener la estructura y sucesión de las plantas y suelos.
Por ejemplo, las plantas de sus patas tienen almohadillas que no dañan los suelos en sus desplazamientos. Incluso su modo de alimentarse contribuye a regenerar las pasturas y ayuda a los suelos a almacenar carbono, favoreciendo el proceso ecológico integral del ecosistema del monte y la estepa patagónica.
Además, esta especie es alimento de carnívoros como los pumas y carroña para los cóndores, completando el ciclo natural ecosistémico nativo. Su conservación es fundamental porque, si bien el guanaco no está en peligro de extinción a nivel global, numerosas poblaciones han sido drásticamente reducidas y sus migraciones están amenazadas, por lo que en 2024 fue incluida en el Apéndice II de la Convención sobre la Conservación de las Especies Migratorias, alentando a los gobiernos a mejorar los planes de manejo de la especie en la región.
Reserva natural al sur de Mendoza
La Payunia es la mayor área natural protegida de Mendoza y una de las más grandes de la Patagonia. Abarca 665 mil hectáreas en total y está integrada por una combinación de tierras públicas y privadas que son claves para el buen funcionamiento del ecosistema.
Actualmente, instituciones públicas como el CONICET, y de la sociedad civil, desarrollan investigaciones científicas allí, como el estudio de los patrones migratorios de los guanacos y proyectos de conservación mediante la ganadería regenerativa y amigable con la fauna.
La ONG también colabora con el gobierno de la provincia en la consolidación del plan de manejo de la reserva. Asimismo, el cuerpo de guardaparques provincial lleva adelante un esquema anual de monitoreo de cóndores.
Además, el área se destaca por sus paisajes espectaculares de más de 800 conos volcánicos y coloridas planicies con enorme potencial para el desarrollo turístico. Por su singularidad y excepcionalidad, es candidata para ser declarada Patrimonio Natural de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).
El reciente hito de adquisición de tierras privadas para ser donadas al estado provincial es parte de una iniciativa que comenzó en 2013 y que implicó un sostenido trabajo conjunto de organizaciones públicas y privadas.