Año tras año de inundaciones, calor, huracanes e incendios forestales relacionados con el cambio climático, el debate se recrudece sobre quién debe pagar los daños. ¿Deben contribuir las empresas de combustibles fósiles?.
Dado que la quema de petróleo, gas y carbón genera casi el 90 por ciento de las emisiones de gases de efecto invernadero que provocan el calentamiento global, ecologistas exigen que los productores de combustibles fósiles paguen más en compensación por su responsabilidad en la crisis climática.
Alrededor del 70 por ciento de las emisiones mundiales se deben a unas 100 grandes empresas de combustibles fósiles. Un informe de 2023 calculaba que 21 empresas petroleras, de carbón y gas, entre ellas Saudi Aramco, ExxonMobil, Shell, Repsol y BP, serían colectivamente responsables de pagar 209.000 millones de dólares (193.000 millones de euros) al año entre 2025 y 2050, en concepto de reparaciones, debido a sus emisiones históricas.
Las empresas de combustibles fósiles tienen la responsabilidad moral de pagar los daños climáticos, ya que hace tiempo que «conocen la relación entre la quema de sus productos y los impactos en el sistema climático.
Estas compañias, han financiado y orquestado campañas ‘millonarias’ de negación y desinformación sobre el clima. Un informe del Congreso estadounidense, publicado en abril de 2024 y titulado Negación, desinformación y doble lenguaje: la evolución de los esfuerzos de las grandes petroleras para eludir su responsabilidad por el cambio climático, llega a una conclusión similar.
El texto asegura que las empresas de combustibles fósiles no ponen en discusión que saben desde hace más de 60 años que la quema de combustibles fósiles provoca el cambio climático, pero han trabajado durante décadas para socavar la comprensión pública y negar la ciencia subyacente.
Ahora California está estudiando un nuevo proyecto de ley que obligaría a las empresas a pagar por los daños causados por sus emisiones de combustibles fósiles. El informe del servicio europeo Copernicus ha confirmado hoy que en 2024 se superó por primera vez el umbral de calentamiento global de 1,5ºC: es extremadamente urgente cambiar la política climática y energética, eliminando los combustibles fósiles.
En respuesta a los terribles incendios forestales que están arrasando el condado de Los Ángeles (EE.UU.)
Lo que estamos viendo en Los Ángeles no es sólo una tragedia, es una advertencia. Estos incendios forestales, impulsados por vientos feroces y la sequía, son sólo el principio de lo que está por llegar en un planeta en emergencia climática. Los impactos de este tipo están aumentando debido a las emisiones incontroladas de las grandes petroleras, que siguen acelerando el cambio climático.
Las comunidades de California están pagando ahora mismo el precio más alto mientras las corporaciones obtienen beneficios récord. Cada año, el estado gasta miles de millones en la recuperación de los incendios forestales y las aseguradoras privadas se enfrentan a daños disparados por los incendios y otros desastres climáticos.
Es hora de que las empresas responsables de esta destrucción rindan cuentas y paguen por su desastre. California está estudiando ya un nuevo proyecto de ley que ayudaría a pagar los incendios forestales y otros daños haciendo que las mayores empresas contaminantes -las responsables de la crisis climática- financien los esfuerzos de recuperación.
‘Quien contamina paga’
Con leyes similares ya promulgadas en Nueva York y Vermont, el Fondo Climático ‘Quien contamina paga’ de California obligaría a estas empresas a pagar por los daños causados por sus emisiones de combustibles fósiles, proporcionando recursos básicos para las comunidades afectadas por fenómenos meteorológicos extremos como estos.
Nos dirigimos hacia un futuro marcado por eventos meteorológicos extremos cada vez más graves y frecuentes a menos que cambiemos de rumbo ahora reduciendo las emisiones de gases de efecto invernadero. Las personas que sufren estos incendios no deben soportar toda la carga: son las empresas petroleras y gasistas, las principales responsables, quienes deben pagar por el daño que han infligido a nuestro clima y a nuestras comunidades.
El mundo del ecologismo considera que todos estos eventos meteorológicos extremos son señales claras de que el cambio climático está aquí y tiene un alto coste en vidas humanas, como pudimos comprobar tristemente con la DANA en España.
Precisamente hoy el informe del servicio europeo Copernicus confirma que 2024 ha sido el año más caluroso de la historia, superando por primera vez el umbral de calentamiento global de 1,5ºC. Es extremadamente urgente cambiar la política climática y energética, cumpliendo el compromiso internacional acordado en la COP28 de avanzar en la transición para dejar atrás los combustibles fósiles, antes de que la tendencia de calentamiento global se consolide más allá de niveles sin retorno.