En los últimos años, está surgiendo un inquietante fenómeno climático: en distintas regiones de la Tierra se desencadenan olas de calor tan extremas que superan con creces lo que cualquier modelo de calentamiento global puede predecir o explicar. Un nuevo estudio proporciona el primer mapa mundial de estas regiones propensas a olas de calor, ubicadas en todos los continentes excepto en la Antártida. En años recientes, estas olas de calor han matado a decenas de miles de personas, han marchitado campos agrícolas y bosques y han provocado devastadores incendios forestales.
El estudio lo ha realizado un equipo encabezado por Kai Kornhuber, de la Universidad de Columbia en Nueva York, Estados Unidos.
Los amplios e inesperados márgenes de temperatura por los que las recientes olas de calor regionales han batido récords anteriores han planteado dudas sobre el grado en que los modelos climáticos pueden proporcionar estimaciones adecuadas de las relaciones entre los cambios de la temperatura media mundial y los riesgos climáticos regionales.
El estudio analiza las olas de calor de los últimos 65 años e identifica las zonas en las que el calor extremo se está acelerando considerablemente más que el calor “normal”. Esto se traduce a menudo en temperaturas máximas que se han superado repetidamente por márgenes notables, a veces insólitos.
Por ejemplo, una ola de calor de nueve días que azotó el sudoeste de Canadá y una parte de Estados Unidos en junio de 2021 batió récords diarios en algunas localidades, con 30 grados centígrados por encima de los valores normales para la época del año. Esto incluyó la temperatura ambiental más alta de todas las registradas en Canadá desde que se tienen mediciones sistemáticas: 49,6 grados centígrados, en Lytton, Columbia Británica. Este pueblo ardió al día siguiente en un incendio forestal propiciado en gran parte por la desecación de la vegetación provocada por el extraordinario calor. En los estados de Oregón y Washington, de Estados Unidos, cientos de personas murieron por insolación y otros problemas de salud relacionados con el exceso de calor.
Regiones en las que las olas de calor observadas superan las tendencias de los modelos climáticos. Las zonas en recuadro con los colores rojos más oscuros son las más extremas. Las de color naranja o rojo más claro superan los modelos, pero no tanto. Las de color amarillo coinciden más o menos con los modelos. Las de color verde y las de color azul están por debajo de lo que pronostican los modelos climáticos. (Imagen: adaptada de: Kornhuber et al., PNAS 2024)
Estas olas de calor extremo se han desencadenado sobre todo en los últimos cinco años, aunque algunas se produjeron a principios de la década de 2000 o antes. Las regiones más afectadas son China central, Japón, Corea, la península Arábiga, el este de Australia y algunas zonas de África. Otras regiones con cierta tendencia a las olas de calor incluyen los Territorios del Noroeste de Canadá y sus islas del Alto Ártico, el norte de Groenlandia, el extremo sur de Sudamérica y zonas dispersas de Siberia. En el mapa también aparecen zonas de Texas y Nuevo México, aunque no pertenecen a la categoría más extrema de riesgo por de ola de calor.
Según el informe, la tendencia más acentuada y constante procede del noroeste de Europa, donde secuencias de olas de calor propiciaron unas 60.000 muertes en 2022 y unas 47.000 en 2023. Estas se produjeron en Alemania, Francia, Reino Unido, Países Bajos y otras naciones. En esas zonas, en los últimos años, los días más calurosos del año se están calentando el doble de rápido que los días con las temperaturas medias del verano. La población de estas zonas es especialmente vulnerable porque, a diferencia de otros lugares, allí pocas personas tienen aire acondicionado, ya que tradicionalmente casi nunca se necesitaba. Las olas de calor han continuado; el pasado mes de septiembre se batieron nuevos récords de temperatura máxima en Austria, Francia, Hungría, Eslovenia, Noruega y Suecia.
El estudio se titula “Global emergence of regional heatwave hotspots outpaces climate model simulations”. Y se ha publicado en la revista académica Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS). (Fuente: NCYT de Amazings)