Alcachofas rebozadas ecológicas con salsa de zanahoria: la receta que aprovecha la huerta de temporada

Alcachofas rebozadas ecológicas con salsa de zanahoria: la receta que aprovecha la huerta de temporada

Estas alcachofas rebozadas ecológicas combinan el exterior dorado y crujiente con una salsa de zanahoria, cebolla y puerros. Elegir hortalizas y aceite certificados permite llevar a la mesa una receta vinculada al cuidado del campo y a la economía local.

Las alcachofas rebozadas ecológicas encuentran en la salsa de zanahoria un acompañamiento que equilibra su sabor vegetal con el dulzor de las hortalizas pochadas. Esta receta para cuatro personas, con una preparación de una hora y media, combina alcachofas tiernas, un rebozado dorado y una salsa que también permite aprovechar lo que sobre en otros platos.

La elección de los ingredientes le añade un importante valor al resultado. Comprar alcachofas, zanahorias, puerros y cebollas de producción ecológica y de temporada a productores cercanos facilita conocer su procedencia y respalda la actividad agraria del entorno, además de apoyar un modelo de producción que promueve la fertilidad del suelo, la protección de la biodiversidad y el uso responsable de los recursos.

En la cocina, la clave está en escurrir y secar bien las alcachofas tras la cocción para que el rebozado se adhiera y no arrastre nada de agua al aceite. La salsa reúne cebolla, puerro y zanahoria y los mezcla con caldo vegetal. Para adaptar la receta, la harina de garbanzos mezclada con agua puede sustituir al huevo y, para el caso de los celíacos, deben emplearse harinas sin gluten tanto en el rebozado como en la salsa.

Receta de alcachofas rebozadas ecológicas

Listado de alérgenos: cereales con gluten, sulfitos, huevos.

Tiempo: 1 h 30’

Raciones: 4

Alternativas: sin gluten, vegana

Ingredientes

  • 12 alcachofas medianas
  • 1 limón
  • 3 huevos
  • Harina para rebozar
  • Sal (al gusto)
  • Aceite de oliva virgen extra suave

Para la salsa: 

  • 1 cebolla
  • 1 puerro
  • 1 zanahoria
  • 1 cucharada sopera de harina
  • ½ vaso de vino blanco
  • Caldo de hortalizas de color claro
  • Sal

Elaboración de las alcachofas rebozadas ecológicas

  1. Eliminar las hojas exteriores de las alcachofas hasta llegar a la capa en la que tienen un color verde más claro y son más tiernas. Pelar el tronco y cortar la punta del pedúnculo.
  2. Cortar las alcachofas transversalmente en dos mitades y, con la ayuda de una cucharadita de postre, retirar la parte central, donde se encuentra la pelusilla.
  3. Según se limpia, colocar las alcachofas limpias en un bol con agua y el zumo del ½ limón para evitar que se oxiden demasiado.
  4. Poner abundante agua en una cazuela con una pizca de sal, un cuarto de limón y calentar hasta que hierva. Añadir las alcachofas y hervirlas durante 10 minutos hasta que se queden tiernas, pero no demasiado blandas.
  5. Retirar las alcachofas del agua, escurrirlas bien y colocarlas sobre papel de cocina absorbente o un trapo limpio para secarlas bien.
  6. Preparar la mezcla para las alcachofas rebozadas ecológicas: batir los huevos en un plato hondo con una pizca de sal, dos cucharadas de harina y una cucharada de agua.
  7. Pasar las alcachofas por la mezcla de huevo, después por un plato con la harina y nuevamente por la mezcla de huevo.
  8. Colocar aceite de oliva virgen extra de sabor suave en una sartén y esperar a que esté caliente. Ir colocando las alcachofas rebozadas y dar un par de vueltas para que queden doradas por ambos lados. A medida que se van retirando las alcachofas, se va retirando el exceso de aceite sobre un plato de cocina absorbente y después se pasa a un plato frío. Reservar.
  9. Preparar la salsa de las alcachofas rebozadas ecológicas: Picar la cebolla y pochar en una cazuela con aceite y una pizca de sal. Picar el puerro y la zanahoria y añadir a continuación. Sazonar. Cuando las verduras estén doradas, añadir una cucharada de harina y rehogar.
  10. Añadir el vino y dejar unos minutos para que se evapore el alcohol. Echar medio vaso de caldo poco a poco. Remover bien y rectificar de sal si es necesario.
  11. Cocinar durante unos 20 minutos a fuego medio, removiendo de vez en cuando. Triturar en la batidora y reservar.
  12. Colocar las alcachofas rebozadas sobre una cama de salsa. La sobrante se sirve en un recipiente aparte para que el que quiera pueda servirse más o para acompañar otros platos.

Alternativas

Para la versión sin gluten, la harina que se utiliza para espesar la salsa puede ser sin gluten, tipo la de arroz o la de maíz. Para el rebozado vegano y sin gluten, se puede hacer una mezcla ligeramente pastosa de harina de garbanzos, agua y sal para rebozar las alcachofas de igual modo que se hace con el huevo batido.

Curiosidades de las alcachofas rebozadas ecológicas

  • La salsa de estas alcachofas rebozadas ecológicas puede acompañar bien otros platos de carne o de pescado y también de proteínas vegetales como el tofu, tempeh o el seitán.
  • La temporada idónea para el consumo de alcachofas frescas es el invierno, entre finales de noviembre y los inicios de marzo.
  • En la Comunidad de Madrid, así como en casi todo el territorio de la península ibérica, es típico y tradicional cocinar las alcachofas como ingrediente principal de distintos modos: hervidas, asadas, rebozadas, fritas, en salteados o confitadas.
  • Para evitar que las alcachofas se oxiden demasiado mientras se preparan, se puede utilizar agua con limón, como se indica en la receta, pero también se podría utilizar agua con perejil y evitar, si se quiere, el sabor cítrico.

¿Cómo hacer una compra ecológica?

Para hacer una compra ecológica con garantías, conviene mirar algo más que la palabra «natural». En los alimentos transformados, el logotipo ecológico europeo exige que al menos el 95 % de los ingredientes de origen agrario sean ecológicos, con condiciones estrictas para el resto. Junto a la hoja verde aparecen el código del organismo de control y la indicación de procedencia de las materias primas.

Para preparar estas alcachofas rebozadas ecológicas, revisar los datos en el aceite, la harina o el vino y comprobar el origen concreto y la certificación ecológica de las hortalizas permite combinar dos decisiones complementarias: producción local y ecológica y compra de proximidad.

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