Bosques subantárticos, turberas y hábitats esenciales para la conservación del huemul forman parte de la riqueza ecológica y la biodiversidad que alberga esta futura área protegida.
La Fundación Rewilding Chile, organización sin fines de lucro y legado de Douglas y Kristine Tompkins, donará al Estado de Chile 22.333 hectáreas en la Región de Magallanes, un aporte que permitirá concretar la creación del Parque Nacional Cabo Froward.
La iniciativa permitirá ampliar la superficie de la futura área protegida hasta cerca de 183 mil hectáreas, consolidando uno de los proyectos de conservación más relevantes del extremo austral del país.
La ministra de Bienes Nacionales, Catalina Parot Donoso, la ministra del Medio Ambiente, Francisca Toledo, el director Nacional del Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP), Tomás Saratscheff Bosch, y la presidenta de la Fundación Rewilding Chile, Kristine Tompkins, junto con la directora ejecutiva de la fundación, Carolina Morgado, firmaron este martes 3 de noviembre, un Protocolo de Acuerdo Complementario para avanzar en la creación del parque, en la comuna de Punta Arenas.
Hacia la creación del Parque Nacional Cabo Froward
El acuerdo permitirá concretar la nueva oferta de donación de 22.333 hectáreas. Esta incorporación se suma a las 127.302 hectáreas que Rewilding Chile ya donó al Fisco, inscritas a nombre del Estado en noviembre de 2025, y a los terrenos fiscales de los Bienes Nacionales Protegidos Río Batchelor y Cabo Froward, creados en 2006 con fines de conservación.
De esta manera, el proyecto permitirá reunir cerca de 183 mil hectáreas bajo una figura de protección permanente, con resguardo y administración del Estado.

“La creación del Parque Nacional Cabo Froward es una oportunidad para avanzar en la protección de ecosistemas únicos de nuestro país, como los bosques subantárticos y las turberas, que poseen un enorme valor ecológico. Con esta nueva donación, estamos más cerca de proteger cerca de 183 mil hectáreas de nuestro patrimonio natural”, aseguró la ministra del Medio Ambiente, Francisca Toledo.
En tanto, el director del SBAP, Tomás Saratscheff, valoró el aporte realizado por la fundación y su liderazgo en conservación.
“Tal como lo establece nuestro mandato legal, la colaboración público-privada es parte medular de nuestro quehacer como servicio en la gestión de parques nacionales, y este caso es un ejemplo excepcional de aquello, que sirve de inspiración para que otros se sumen a la desafiante tarea de la conservación en Chile”, indicó.
Por su parte, la presidenta de Rewilding Chile, Kristine Tompkins, destacó que la creación de este parque nacional será un aporte tanto para Chile, como para el mundo.
“En estos tiempos de crisis climática y extinción de especies que estamos viviendo, debemos actuar con más urgencia que nunca para heredar un planeta sano a las próximas generaciones. Con este hito, Chile está avanzando en la dirección correcta”, indicó.
Ecosistemas únicos
El futuro parque protegerá un mosaico de ecosistemas: antiguos bosques subantárticos, con presencia del ciprés de las Guaitecas, la conífera más austral del planeta, y grandes superficies de turberas, ecosistemas fundamentales para la captura y almacenamiento de carbono.

Ubicado en el último confín continental de América, Cabo Froward es uno de los últimos hábitats continentales del huemul y colinda con el sitio más austral de nidificación del canquén colorado, ambas especies en peligro de extinción. Es territorio ancestral del pueblo kawésqar, que ha navegado el Estrecho de Magallanes durante milenios, y un lugar de importancia histórica y cultural como paso entre los océanos Atlántico y Pacífico.
El futuro parque abrirá oportunidades de turismo de naturaleza y servicios locales, y entregará a la ciudadanía un territorio emblemático del extremo austral. Un parque de esta escala impulsa la inversión en infraestructura de acceso, turismo y servicios, y se complementa con la Ruta Patrimonial Cabo Froward, que recorre el área.
El proyecto es fruto del trabajo conjunto del Ministerio de Bienes Nacionales, el Ministerio del Medio Ambiente, el SBAP y Presidencia con la Fundación Rewilding Chile. Es un modelo de colaboración público-privada que hace un uso estratégico del suelo fiscal. El proceso de creación del parque considerará la consulta indígena, conforme a la normativa vigente.

