La valla de una piscina puede servir para algo más que separar a los bañistas del aparcamiento. En TaunaBad, en la localidad alemana de Oberursel, cerca de Frankfurt, han aprovechado ese límite para instalar 64 paneles solares capaces de captar luz por ambas caras.
El proyecto incorpora otros 180 módulos en tres pérgolas junto a la zona infantil. La empresa municipal Stadtwerke Oberursel prevé que ambas instalaciones generen unos 107.000 kilovatios hora (kWh) anuales, destinados casi por completo al propio recinto, mientras las cubiertas ofrecen más sombra a los usuarios.
Por qué funcionan en una valla
Los módulos de la valla son bifaciales, es decir, pueden producir electricidad con la luz que llega a sus dos caras. Además de la radiación directa, aprovechan parte de la luz reflejada por las superficies cercanas.
Eso permite utilizar espacios donde una instalación convencional sobre un tejado no encajaría. Pero tener dos caras activas no significa producir automáticamente el doble, porque la iluminación de cada lado depende del entorno y del montaje.
El suelo, las sombras y la orientación influyen en el resultado. En este caso, la información oficial menciona el aprovechamiento de luz reflejada, pero no cuantifica una aportación específica de los coches aparcados.
La orientación cambia los horarios
¿Tiene sentido colocar los paneles de pie? Sí, aunque para entender su rendimiento hay que saber hacia dónde miran, no solo si están verticales.
Cuando las caras de un módulo vertical se orientan hacia el este y el oeste, la producción puede presentar dos máximos, uno por la mañana y otro por la tarde. El instituto alemán Fraunhofer ISE explica que esta configuración permite complementar la generación de las instalaciones orientadas al sur, más concentrada alrededor del mediodía.
Esa distribución ofrece una forma de aprovechar el sol en diferentes momentos del día. Sin embargo, la nota de TaunaBad no detalla la orientación de la valla, por lo que no permite atribuirle ese perfil horario concreto.
Sombra junto a la piscina infantil
La otra parte de la actuación responde a una necesidad fácil de reconocer cuando aprieta el calor. Encontrar un sitio donde dejar la toalla y descansar a la sombra puede convertirse en una pequeña búsqueda durante una jornada de piscina.
Las tres pérgolas incorporan los paneles en sus cubiertas y se sitúan cerca del área infantil. La previsión para esta parte del proyecto es de unos 69.500 kWh anuales, frente a los aproximadamente 38.000 kWh de la valla.
La empresa ya destacó en mayo que las nuevas zonas cubiertas mejorarían la estancia de las familias. Además, confirmó que las pérgolas cuentan con apoyo del programa de Hesse para proyectos municipales de protección y adaptación al cambio climático.
Electricidad para el propio recinto
La energía solar se empleará principalmente en los equipos técnicos de TaunaBad. La actuación también se planificó junto con una sustitución de bombas, según la empresa municipal.
¿Qué significa eso en la práctica? Que el proyecto combina generación de electricidad con una renovación de los equipos que la consumen, dos decisiones que conviene valorar juntas cuando se busca reducir la factura de la luz.
Hay un matiz importante en el autoconsumo anunciado. Utilizar casi toda la producción solar dentro de la piscina no significa que esta cubra todas sus necesidades eléctricas, ya que para conocer ese porcentaje también haría falta saber cuánto consume el recinto.
Previsiones que habrá que comprobar
Las cifras publicadas describen una producción anual prevista. No son el resultado de doce meses completos de mediciones, una diferencia que importa cuando se evalúa cuánto aporta realmente una instalación.
Tampoco basta con dividir los kilovatios hora entre el número de paneles para decidir qué montaje es mejor. Para comparar rendimientos habría que conocer, entre otros datos, la potencia de cada tipo de módulo y las condiciones en las que trabaja.
La ventaja más clara del planteamiento está en compartir usos. La valla sigue delimitando el recinto y las pérgolas ofrecen un lugar donde resguardarse del sol, mientras ambas superficies participan en la producción eléctrica.
El primer balance del verano
En su balance publicado el 28 de agosto, Stadtwerke Oberursel comunicó unas 95.000 visitas durante la temporada y destacó la popularidad de las nuevas pérgolas. Es una señal de buena acogida entre los bañistas, aunque no demuestra por sí sola cuánto han ahorrado las instalaciones solares.
La empresa fijó el cierre de la temporada exterior para el 13 de septiembre de 2026. El balance que recoge la acogida de las pérgolas fotovoltaicas fue publicado en el comunicado oficial de Stadtwerke Oberursel del 28 de agosto.
Imagen: Stadtwerke Oberursel

