Economista Clapes UC y récord del cobre: “No se debe perder del foco la contención de costos para que el país mantenga su liderazgo minero”

Hermann González propuso que el país debe tener una meta exigente para aumentar su producción de cobre hasta 6-6,5 millones de toneladas al 2030: “Para lograr este objetivo, se debe acelerar la tramitación y ejecución de los proyectos en carpeta que superan US$ 100 mil millones para 2025-2034”, aseguró.

 

En una reciente columna publicada por El Líbero, el economista de Clapes UC y Socio de Valtin Consulting, Hermann González, se hizo la pregunta de por qué el súper ciclo del cobre esta vez es diferente. 

El especialista abordó cómo al cierre de mayo el precio del cobre se cotizó en US$ 6,2 la libra, promediando US$ 5,9 en lo que va del año. “Si hace algún tiempo nos hubiésemos preguntado qué pasaría con la economía chilena con un precio en este nivel, la primera reacción habría sido de incredulidad: nadie pronosticaba esta alza”, analizó.

Y agregó: “Hace menos de un año, en el IPOM de junio del año pasado, el Banco Central pronosticaba un precio promedio de US$ 4,3 la libra para este año. La segunda reacción, habría sido de optimismo frente a los efectos macroeconómicos y fiscales de un precio tan alto. Sin embargo, la discusión es si Chile tendrá o no una recesión este año”.

Diferencias notables

En relación con el anterior súper ciclo a principios de los 2000, González planteó que en 2003 el valor de la libra de cobre promedió US$ 0,83 la libra y a partir de entonces subió hasta promediar US$ 4 la libra el año 2011. Es decir, durante ese ciclo el precio del metal se multiplicó por cinco. 

Durante este período -agregó- el crecimiento del PIB promedió 4,8%, la producción de cobre aumentó 10,5% y el país tuvo un superávit fiscal promedio anual de 5,1% del PIB entre 2004 y 2008, lo que permitió acumular US$20 mil millones en los fondos soberanos. Por último, el peso se apreció 9% en términos reales. 

“Aunque seguramente el alza del precio del cobre no fue la única razón detrás del buen desempeño económico de Chile previo a la crisis financiera global, ciertamente fue un factor decisivo”, subrayó.

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El economista de Clapes UC sostuvo que “esta vez observamos diferencias notables respecto del ciclo anterior. El precio del cobre está en máximos históricos, duplicando su valor desde los niveles prepandemia. Como se mencionó, la economía exhibe una notable falta de dinamismo, mientras que la producción de cobre alcanzó un máximo 5,8 millones de toneladas el año 2018, pero desde entonces ha retrocedido. En los doce meses terminados en marzo de 2026, la producción es 8,4% inferior al máximo alcanzado prepandemia”.

Y añadió que “en el ámbito fiscal, sabemos que el país atraviesa un extenso período de déficit fiscales y aumento sostenido de la deuda pública, por lo que esta alza del precio se ve con optimismo, por el efecto que puede tener en los ingresos fiscales. Sin embargo, el aporte de la minería a las finanzas públicas se ha reducido significativamente. El año de mayor impacto fiscal del cobre fue 2006 (con un precio de US$ 3 la libra), en esa ocasión los ingresos del cobre representaron un tercio de los ingresos fiscales totales y 8,4% del PIB (equivalente a US$ 33 mil millones de hoy)”.

De esta forma, González planteó que lo anterior “contrasta con el escenario actual en el cual con un precio que en términos nominales duplica al de ese año, se proyecta que los ingresos por cobre totalicen US$ 10 mil millones, es decir, 2,5% del PIB o 12% de los ingresos totales”. 

Proyectos en carpeta

Hermann Gonzáez propuso que el país debe tener una meta exigente para aumentar su producción de cobre hasta 6-6,5 millones de toneladas al 2030: “Para lograr este objetivo, se debe acelerar la tramitación y ejecución de los proyectos en carpeta que superan US$ 100 mil millones para 2025-2034”. 

Finalmente, pidió “no perder del foco la contención de costos para que el país mantenga su liderazgo minero. Para ello, se debe poner especial énfasis en aumentar la exploración y en mejorar la infraestructura habilitante, incluyendo la disponibilidad y el costo del agua y la energía, los puertos, los caminos y el capital humano”.